Widhoc, Premio Emprendedor XXI, es un ejemplo de la colaboración entre las universidades y los alumnos
La empresa Widhoc, creada por profesores y ex alumnos de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) y recién galardonada con el Premio Emprendedor XXI de La Caixa, es un ejemplo de las denominadas ‘spin off’, una alternativa profesional para jóvenes investigadores ante la ausencia de oportunidades laborales en empresas consolidadas.
"Muchos jóvenes que se han titulado e incluso doctorado, que participan en proyectos de investigación en las universidades y que tienen un gran potencial, se encuentran con que su salida al mercado laboral es muy complicada, no solo por la crisis, sino porque no hay tantas empresas tecnológicas y en las que se puedan aprovechar las investigaciones realizadas".
Así lo ha explicado a Efe el investigador de la UPCT Roque Torres, uno de los precursores de Widhoc, que ha considerado que las universidades también tienen el papel de ayudar a sus alumnos a poner en marcha sus negocios aprovechando las investigaciones y proyectos surgidos en los grupos de trabajo.
Más que el de ofrecer financiación, el papel de la universidad en estas ‘spin off’ o empresas de base tecnológica es el de facilitar el uso de instalaciones y laboratorios, permitir el desarrollo de tecnologías que luego se puedan emplear en la empresa y aportar los conocimientos de docentes, investigadores y grupos de trabajo, ha explicado.
Se trata de otra manera de fomentar el contacto entre la universidad y la empresa, una de las grandes asignaturas pendientes que hay actualmente, ha considerado Cristina Albaladejo, doctora en Telecomunicación y fundadora junto con Honorio Navarro de Widhoc.
En su opinión, "la universidad debe estar más ligada a la empresa, porque buena parte de la investigación y los avances que se hacen en las universidades se quedan en los laboratorios debido a que ni las empresas conocen esos proyectos, ni las universidades conocen las demandas de las empresas".
En su caso, la creación de su propio negocio ha sido una "buena oportunidad no solo laboral, sino también personal", porque le ha ofrecido la posibilidad de trabajar con tecnologías que ella misma y sus compañeros habían desarrollado y creado previamente en la universidad.
En concreto, Widhoc alquila los equipos que sus propios fundadores desarrollaron durante su etapa como investigadores en la UPCT y que sirven para obtener información de terrenos de cultivo que permite a los agricultores "optimizar los recursos, especialmente el agua, y a la vez mejorar su producción".
La filosofía de la empresa es la "vender un servicio, no un producto", es decir, asesorar a los agricultores sobre cómo obtener mejores resultados a través de información obtenida con nuevas tecnologías, un trabajo al que no se dedica actualmente ninguna otra compañía en la Región de Murcia.
El premio concedido por La Caixa, además de una ayuda económica de 20.000 euros, supone sobre todo un "reconocimiento" importante a la hora de dar a conocer su actividad, captar clientes y mejorar las posibilidades del acceso a la financiación, el gran obstáculo con el que chocan los jóvenes emprendedores, ha subrayado.
"Muchos jóvenes que se han titulado e incluso doctorado, que participan en proyectos de investigación en las universidades y que tienen un gran potencial, se encuentran con que su salida al mercado laboral es muy complicada, no solo por la crisis, sino porque no hay tantas empresas tecnológicas y en las que se puedan aprovechar las investigaciones realizadas".
Así lo ha explicado a Efe el investigador de la UPCT Roque Torres, uno de los precursores de Widhoc, que ha considerado que las universidades también tienen el papel de ayudar a sus alumnos a poner en marcha sus negocios aprovechando las investigaciones y proyectos surgidos en los grupos de trabajo.
Más que el de ofrecer financiación, el papel de la universidad en estas ‘spin off’ o empresas de base tecnológica es el de facilitar el uso de instalaciones y laboratorios, permitir el desarrollo de tecnologías que luego se puedan emplear en la empresa y aportar los conocimientos de docentes, investigadores y grupos de trabajo, ha explicado.
Se trata de otra manera de fomentar el contacto entre la universidad y la empresa, una de las grandes asignaturas pendientes que hay actualmente, ha considerado Cristina Albaladejo, doctora en Telecomunicación y fundadora junto con Honorio Navarro de Widhoc.
En su opinión, "la universidad debe estar más ligada a la empresa, porque buena parte de la investigación y los avances que se hacen en las universidades se quedan en los laboratorios debido a que ni las empresas conocen esos proyectos, ni las universidades conocen las demandas de las empresas".
En su caso, la creación de su propio negocio ha sido una "buena oportunidad no solo laboral, sino también personal", porque le ha ofrecido la posibilidad de trabajar con tecnologías que ella misma y sus compañeros habían desarrollado y creado previamente en la universidad.
En concreto, Widhoc alquila los equipos que sus propios fundadores desarrollaron durante su etapa como investigadores en la UPCT y que sirven para obtener información de terrenos de cultivo que permite a los agricultores "optimizar los recursos, especialmente el agua, y a la vez mejorar su producción".
La filosofía de la empresa es la "vender un servicio, no un producto", es decir, asesorar a los agricultores sobre cómo obtener mejores resultados a través de información obtenida con nuevas tecnologías, un trabajo al que no se dedica actualmente ninguna otra compañía en la Región de Murcia.
El premio concedido por La Caixa, además de una ayuda económica de 20.000 euros, supone sobre todo un "reconocimiento" importante a la hora de dar a conocer su actividad, captar clientes y mejorar las posibilidades del acceso a la financiación, el gran obstáculo con el que chocan los jóvenes emprendedores, ha subrayado.

