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Real y Atlético de Madrid: los costes de la fuga de talento

Viernes, 5 de mayo de 2017 | Roberto Crobu

El pasado derbi de semifinal de Champions entre Real Madrid y Atlético de Madrid, con claro resultado a favor de los blancos, ha dejado patente un cambio muy brusco en la actitud competitiva del equipo colchonero: era el tercer derbi entre ambos equipos en los últimas cuatro ediciones de Champions, todos jugados en lo más alto de [Img #49008]las cumbres del fútbol europeo: dos finales y ésta última, una semifinal. Pero nadie duda de que en este último partido, dejamos de ver esa actitud tan característica del equipo de Diego Simeone consistente en pelear y luchar cada balón. Es más, esa actitud ha ido viniendo menos a lo largo de esta segunda parte de temporada, tanto en Champions como en Liga.

 

¿Qué le ha sucedido al Atlético de Madrid? ¿Por qué ha dejado de competir a los niveles que conocíamos? ¿La psicología del Cholo ya no funciona?

 

El equipo es prácticamente el mismo bloque de los años pasados, el entrenador es el mismo, la filosofía la misma, la competición, el rival y el entorno también, el valor de la apuesta y del reto, prácticamente similar. Parece que no haya cambiado nada, pero a los que estamos al tanto de las pequeñas variaciones que se gestan en las organizaciones para lograr altos niveles de resultados, no se nos escapa a la vista un detalle.  

 

Hubo en el Club un cambio muy importante que, por mucho que parezca insignificante, está teniendo una trascendencia evidente: hace aproximadamente dos meses, el psicólogo del club, tras varios años de intensa colaboración tanto a nivel de primer equipo, como de categorías inferiores, dimitió y ya no ejerce como tal. Y Diego Simeone, por muy buen líder, no es un psicólogo.

 

Esto pone de manifiesto que el liderazgo, sin psicología tiene sus límites y se agota. Así como decía el anuncio de Pirelli: Lla potencia sin control, no sirve de nada”. Y si el Liderazgo puede asemejarse a la potencia, la psicología, al servicio del liderazgo, constituye ese control que da sentido a todo.

 

Si algunos alababan hasta hace poco el valor psicológico del trabajo del Cholo, quizá ahora puedan darse cuenta del peso que tenía el trabajo silencioso del psicólogo, en la retaguardia con él. La cuestión no está en que la psicología de Simeone  ya no funcione, sino que Simeone no es la psicología. Desconozco si ahora está habiendo algún tipo de trabajo psicológico, pero, si lo hay, no está siendo efectivo en la actitud.

 

Y esto nos sirve para entender el valor de tener un psicólogo experto en rendimiento y consecución de objetivos a la hora de trabajar con un equipo o dar soporte a la labor de liderazgo de los mandos y líderes, tanto en el fútbol, como en cualquier sector o el ámbito profesional donde se pretenden alanzar altas cotas de rendimiento.

 

No basta con tener brillantes líderes como sin duda lo es Simeone, hay también que rodearse de personas que analicen, planifiquen, guíen, y fluidifiquen ese trabajo, y aporten ideas y estrategias para hacer efectivos los resultados, teniendo en cuenta el nivel anímico, la motivación y el estado de las relaciones internas.     

 

Es muy frecuente escuchar en los últimos tiempos que nadie es imprescindible en su trabajo. Quizá eso sea cierto, pero solo en aquellos casos en los que no haya un objetivo a conseguir: en aquellas organizaciones donde se trabaje en equipo de verdad, de hecho, deberíamos más bien plantear la cuestión desde otro enfoque: todas las partes son imprescindibles para llegar a un resultado determinado.

 

Si alguien es prescindible en su trabajo, entonces quizá sea hora de mirar más arriba de él (o ella), a sus jefes y líderes. Si un líder considera que tiene gente prescindible en su equipo, entonces el primer prescindible quizá sea él/ella: de hecho, la evidencia estaría demostrando que bien no está logrando aprovechar sus recursos, o bien está generando sobrecostes por mantener recursos  que no son necesarios.  

 

Para entender lo que significa trabajar en equipo a altos niveles de rendimiento, como los del fútbol, del Real Madrid, del Barcelona o del Atlético de Madrid, o de los mismos equipos regionales: UCAM CF, Cartagena FC, Real Murcia, o cualquier equipo directivo de una empresa, un partido político, o una institución, hay que hacer un símil con el todo y la nada.

 

El todo es más que la suma de las partes: y cuando las  partes están integradas en un mecanismo de alto nivel de funcionamiento, un mínimo quebrantamiento en una parte, hace que el todo  se convierta en la nada.  Porque todas las partes sirven y ninguna es imprescindible.

 

Se dice que la fortaleza de una cadena reside en la fortaleza del eslabón más débil. Porque si ese se quebranta, la cadena deja de servir para los fines en los que ha de emplearse.

 

En el caso del Atlético de Madrid, la marcha de su psicólogo puede que suponga a la larga un mal relativamente subsanable, pero qué duda cabe que en el estado actual, está implicando unos costes incalculables, por estar relacionada con el final de una temporada que iba encaminada hacia uno de los mayores hitos del club: la copa de Champions. El retorno de ese objetivo, de lograrse, compensaría económicamente varios años de sueldo para aquel Psicólogo que se contrate: es el coste de la pérdida de talento.

 

Haber dejado marchar a su psicólogo es una decisión que está causando unos costes quizá sobredimensionados para el Atlético de Madrid, similares a los que puede suponer para el otro equipo de la capital, el Real Madrid, el hecho de haberse desprendido demasiado pronto de Gonzalo Higuain, que con muchas probabilidades el volverá a encontrar como adversario en la final ante la Juventus de Turín.  Perder la Champions  por un gol especialidad del Pipita, en los últimos minutos, sería el peor escenario para el equipo Blanco.  

 

Si perder talento, es perjudicial, imagínense el hecho de no contratarle pudiendo disponer de él…

 

¿Se ha planteado los beneficios a los que no logra llegar su empresa por no tener los servicios a un Psicólogo/a experto en Organizaciones, Motivación, Liderazgo y Talento?


@robcrobu

 

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