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Amar el golf (el auténtico swing)

Jueves, 10 de agosto de 2017 | Juan García Cascales

Muchas veces me he sentido tentado de introducir el GOLF, mi gran pasión junto a la náutica y las finanzas, entre la temática general que normalmente he tratado, pero hasta ahora no he encontrado ni el momento, ni los argumentos suficientes para hacerlo. Es posible que en este instante tampoco sea oportuno y que mi razonamiento no sea acertado, sin embargo, es ahora cuando me siento motivado y obligado a ello, ante la gravedad de los hechos relatados últimamente y la deriva que el golf “amateur” viene sufriendo, y que ya han denunciado personas relevantes de este mundo, y es que “cuando el rio suena, agua lleva”, así que voy a intentar aportar algo a esta cruzada que, sin mayor dilación, debemos emprender todos, para reconducir la situación e intentar recuperar, en el ámbito amateur, la verdadera esencia del golf.

 

Confieso que me siento un afortunado, por haberme iniciado en este maravilloso deporte hace más de 31 años, aquella era una época en la que no éramos tantos los que lo practicábamos y eso te daba una cuota de exclusividad en el trato que te permitía recibir una atención mayor, lo cual hacía que tu maestro te diera algunas lecciones extras sobre aspectos de este deporte que no eran puramente técnicos, pero que creo, a la larga, ayudan a pegarle mejor a la bola, y es que cuando uno quiere hacer una cosa bien, si interioriza su esencia y le pone pasión y “amor”, los resultados suelen ser mejores.

 

Debo reconocer que soy un enamorado de la película “La leyenda de Bagger Vance”, no sé ya el número de veces que la he visto, me encanta la escena en que por la noche Will Smith recorre el campo junto con el niño, que de mayor representa el gran actor Jack Lemon. En esa escena habla del campo como un ser vivo, como las condiciones meteorológicas o la hora del día hacen que este se comporte de manera distinta y que por tanto debamos jugarlo de diferente modo, también habla del swing que todos llevamos dentro, “nuestro auténtico swing” y como debemos perseverar hasta encontrarlo, para golpear la pelota de manera natural (la nuestra). Es evidente que todo esto representa una genial alegoría referida a la vida misma, pero que es el golf si no un estilo de vida, sino que se lo pregunten a muchos de los cientos de miles de aficionados que en España, durante las últimas décadas, se han visto atraídos por este maravilloso deporte (https://www.youtube.com/watch?v=vZSMJN1mUgo).

 

Pues bien, llegado este punto y entendiendo que hablamos de algo más que un deporte, debemos comprender que hace del golf algo tan grande, tan especial, tan místico, cuál es su esencia, los pilares en los que se sustenta, los sentimientos que despierta y hacen que millones de personas en todo el mundo lo practiquen, lo disfruten, lo padezcan, se levanten día tras día soñando con el golpe perfecto y, en esa búsqueda, dediquen gran parte de su vida y una buena cantidad de dinero a clases y equipamiento.

 

Desgraciadamente no tengo las respuestas a estas cuestiones, supongo y deseo se encuentran muy dentro de mí y que formen parte de mi autentico swing y que tan magistralmente describe el peculiar caddie Bagger Vance, pero si tengo claro que lo que veo en las canchas de golf que tanto frecuento y lo que describen los grandes profesionales que tenemos en España, cuando asisten a torneos amateur y se enfrentan a actitudes y comportamientos de mal entendida y extrema competitividad, está muy lejos de lo que es la esencia pura del golf, que tan grande lo hace y que Bobby Jones, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos tanto defendió, hasta el punto de no querer hacerse profesional y ganar dinero con su juego, pues entendía que el poder practicarlo y disfrutar de este deporte era ya suficiente recompensa.

 

Así pues, me gustaría lanzar un ruego a todos los aficionados al golf, para abandonar esas actitudes que nada tienen que ver con la esencia de este maravilloso deporte, a interiorizar la filosofía que emana de las normas de etiqueta y cortesía (Sección I Reglas del Golf), que nos harán disfrutar plenamente del golf y de las que tan buenos ejemplos nos ofrecen continuamente los grandes profesionales, que todas las semanas compiten en los circuitos europeo y americano y que todos seguimos con tanto interés y admiración.

 

Ha llegado el momento de “amar el golf verdadero” y encontrar “nuestro autentico swing”.

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