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El efecto ‘silo’

Jueves, 30 de noviembre de 2017 | Ismael Novo

A nivel universitario sigue siendo un poco increíble que muchos planes de estudios se conformen con un par de asignaturas metidas con calzador sobre empresa y economía. Conceptos como el efecto 'silo' o 'bunker' según la hostilidad de la situación es algo que nos hace mucho daño a todos y la única forma de acabar con estas situaciones como siempre es aceptar que existen y tomar medidas urgentemente. Si te llaman loco recuerda que vas por buen camino para producir un cambio.

 

El efecto silo, se basa en aislar a un colectivo de gente que vive dentro de una burbuja sin saberlo para que otra persona, (el dueño del silo) pueda conseguir un interés ajeno al del  colectivo encerrado. Bien sea porque el dueño del silo ha tenido una mala experiencia y busca venganza o muchos casos es una forma de sacarle un rendimiento económico a lo que puede ser maíz u otro producto estancado. El efecto 'silo' ha hecho  que niños catalanes no sepan nada de la historia de España para que sea más fácil llevarlos a manifestaciones de pancarta y bocadillo. Hay grandes debates filosofales sobre cuanta culpa tiene el aislado en un mundo global de seguir aislado, muchas veces comparado con el mito de la caverna, sigue siendo un tema de cerveza y tapa bastante épico.

 

Podemos fácilmente comparar los efectos  de alumnos que viven aislados del mundo  frente  a los que cada día dinamizan online, cada semana en persona y cada dos meses se juntan con compañeros de toda España. Solo hay que comparar las aportaciones a la última asamblea nacional de socios Junior Empresa acontecida en Madrid el pasado fin de semana para ver, por un lado, que existe actualmente gente de universidades en teoría mejores que las nuestras que vive confiada con los ratios de colocación de sus facultades viviendo una gran ilusión. Las aportaciones del sector sureste de la península eran trabajadas con más de 15 días de antelación, de hecho se ha producido una histórica actualización estatutaria donde se amplía el circulo Junior Empresa a institutos de formación superior.  

 

Como no metamos el turbo por aquí habrá pronto y me alegra mucho, un caso de éxito en Barcelona donde un centenar de alumnos están movilizándose para crear la “Junior Empresa Prat”. Por otro lado, tenemos casos extraños de gente que no fue capaz de leerse un presupuesto antes de una importante asamblea de socios o que todas sus aportaciones se reducían a “tu web es fea” o “no quiero pagarte cuota me caes mal”. Las dos últimas se podrían incluso haber trabajado y podrían llegar a ser planteamientos respetables si se hubiera pedido su inclusión en un orden del día, pero no fueron más que improvisaciones  desacertadas impulsadas por consejeros bastante oxidados.

 

¿Qué diferencia unos alumnos de otros actualmente? Pues algo tan sencillo como  su entorno. En un mundo globalizado es imposible estar solo. Sin abusar de la tecnología… Puede que ya no  sea necesario quedar cada mes con alguien para intercambiar experiencias o conocimiento. En Murcia ya hace un par de años que para atender a un volumen tan elevado de gente se crearon los “Viernes Junior” en el Centro Social Universitario de la UMU donde gente de todas las carreras  se junta voluntariamente a invertir su tarde en conocer como  es la vida antes de que sea tarde. Tras  cuatro o cinco horas de trabajo, suele haber  una cena y después alguna copa que nunca  está de más. Gente sana y  de mil carreras que se junta a intercambiar  experiencias y no con el objetivo de repartir sillones ¿Qué puede salir de ahí? Sencillamente éxito.

 

Desde hacienda hace ya años que se está castigando fuertemente y con mucha razón a todos estos graneros de alumnos que han  sido aislados del mundo. No se puede usar una asociación para algo que  tiene que hacer una empresa, todo el lucro que genere un alumno tiene que destinarse a la formación del mismo o el silo implosionará. Eso incluye poder demostrar que de verdad se apuesta por la formación del alumno y sin la ayuda de CEJE no  es imposible pero si extremadamente más complicado. La situación vivida  en Murcia este año no es más que algo avisado que nadie se quería creer, que había pasado en muchas  otras universidades y que acaba  de pasar en Madrid si uno curiosea las noticias de este mes cuando se movió la gestión de nuevamente de otra Junior Empresa a un silo universitario con gran desacierto. ¿Mataran los proyectos o volverán a una formula con 60 años? Como todo lo veremos con el tiempo.

 

¿Alguien quiere ayudar a hacer el mundo  un lugar mejor? ¿Cómo detectar silos? ¿Cómo saber si tengo uno en casa? Solo hay que mirar el censo de www.ceje.org, buscar los socios que usan la marca registrada y los que no en su día a día. Vivimos en 2017, ya no llega con escribir bien, ahora tiene que haber una buena foto y un registro al día. Ninguna de las dos cosas puede vivir sin la otra. Quita un sello que te pide 100 para darte 1000 y estarás gritando a los cuatro vientos... Hay un nuevo loco en el gallinero.

 

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