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Lo que debería ser noticia en nuestro golf

Jueves, 17 de mayo de 2018 | Juan García Cascales

Esta semana hemos sido atónitos testigos de un muy desafortunado incidente protagonizado por Sergio García, nuestro Campeón del Masters de Augusta 2017 y más de 30 torneos de los circuitos internacionales.  De haberse demostrado cierto, este hecho hubiese adquirido la categoría de grave y debiese haber conllevado una dura sanción para el jugador, sin embargo, a la luz que arrojan otros vídeos, tomados desde diferente punto de vista y [Img #55299]con audio mejor orientado, parece haberse comprobado que el mismo es una clara y maliciosa manipulación de los hechos. Tristemente la acción y palabras de Sergio García han despertado un alto interés por parte de muchos medios de comunicación que, erróneamente, no han tardado ni un segundo en hacerse eco del mismo y, sin contrastar absolutamente nada,  lo han propagado a los cuatro vientos, para descrédito de nuestro jugador y gran campeón.

 

Hasta aquí la cosa pinta mal, pero incluso se agrava si tenemos en cuenta que es la segunda vez, la primera fue con Jon Rahm en el Abierto de España 2018, que los medios de comunicación se interesan y ceban en un hecho que no deja de ser puntual y que muy pocas veces se produce en el golf, aunque cuando se da, por ser contrario a las reglas de cortesía y etiqueta, debe ser reprendido y acarrear sanción para el jugador que se comporta de manera incorrecta y en contra de estas normas, como así ha sucedido en esas aisladas ocasiones, pues en esta cuestión, el mundo del golf y sus autoridades son implacables.

 

Huelga decir que el golf es un deporte sumamente complicado y requiere de un muy elevado grado de concentración, más al nivel que lo hacen estos jugadores, y es por ello que existen estas reglas de cortesía y etiqueta, para que “todo el mundo” sepa cómo comportarse, respete a quien está ejecutando un golpe y le permita desarrollar su máxima capacidad de juego y, sobre todo, para que todos disfrutemos plenamente de este maravilloso deporte, que tantas y tan buenas cosas nos ofrece, al que lo practica y al que no, pues el golf es salud y felicidad para el que lo practica y muy beneficioso para nuestra sociedad.

 

Cuando uno es un ídolo, como lo son Sergio García y Jon Rahm, su partida se llena de aficionados que lo siguen con devoción y también nerviosismo, pues nadie quiere perder ni un solo detalle, y aunque la mayoría guarda un máximo respeto hacía el jugador, por el alto de número de personas que arrastra, se hace difícil mantener un absoluto silencio y quietud, que eviten cualquier posible distracción y favorezcan la máxima concentración. En esas circunstancias, en las que es evidente se hace más complicado jugar, los jugadores no deberían caer en el error de achacar un mal golpe a cualquier agente externo, asumir su total responsabilidad y esperar recuperar en el siguiente. En estos casos siempre me viene a la cabeza Walter Hagen, un jugador profesional de la década de 1920, ganador de 11 Majors y del que Boby Jones, el primer jugador (amateur) que consiguió ganar un Grand Slam (4 Majors en una misma temporada) decía: “siempre va sonriendo, nunca se queja”, pues esa creo es la actitud que debemos tener frente a nuestro juego, la de alegría, relajación y optimismo, nadie más que nosotros tiene la culpa o el mérito del golpe que acabamos de dar.

 

En fin, formando todos parte de este inmenso mundo del golf, debemos esforzarnos por mantener y conservar intacta su más verdadera esencia, esa que hace grande este maravilloso deporte, esa que debería estar más presente en el objetivo de los medios de comunicación, para difundir y dar a conocer a nuestra sociedad  las muchas y muy buenas obras que se realizan con base y a través de este deporte, que tanta afición despierta y sueños genera, que tantos sacrificios requiere y tantas satisfacciones nos da, entre ellas, la de recordar nuestros más gloriosos tiempos de Seve Ballesteros y Txema Olazabal y que, 18 años después de la última victoria de un español en tan grande y prestigioso torneo, encumbró a nuestro Sergio García como flamante Campeón del Masters de Augusta 2017.

 

Esto y mucho más es el golf y precisamente esto es lo que debería ser noticia.

 

 

 

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