Menos bares y más restaurantes
Estas Navidades, bares y restaurantes han estado a tope. Pero también el resto del año: somos un país aficionado a los bares y restaurantes y tenemos más que ningún país. Y 2019 fue el 5º año consecutivo en que aumentó nuestro gasto en hostelería, aunque aún es menor que antes de la crisis. Pero detrás de esta vuelta a “beber y comer fuera de casa”, hay una reconversión callada: casi 20.000 bares y cafeterías han desaparecido desde 2010, sobre todo en los extrarradios de las ciudades y en la España “vaciada”. Y en cambio, se abren sin parar nuevos restaurantes, casi 8.000 desde 2014, sobre todo de cadenas con varios establecimientos, muchos con fondos de inversión detrás. Y con un auge de la comida enviada a domicilio (“food delivery”). Al final, la recuperación ha aumentado el gasto en bares y restaurantes, pero también la competencia y la especialización, con múltiples cierres y aperturas. Una “criba” drástica en la hostelería, propiciada por Internet y las redes sociales.
Los españoles somos un país con mucha tradición de frecuentar bares y restaurantes, que están por todas partes en pueblos y ciudades, algo que choca mucho (y atrae) a los turistas que nos visitan por primera vez. De hecho, España es el país del mundo con más bares, uno por cada 255 habitantes. Y en Europa, somos el país que más porcentaje de nuestro presupuesto gastamos en bares y restaurantes: el doble que la media europea y el triple que Alemania, según la última estadística de Eurostat (2018).
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