México y la UE finalizan nuevo acuerdo de libre comercio
Cuatro años después de que comenzaran las conversaciones sobre una nueva relación comercial entre las dos partes, la Unión Europea y México han concluido las negociaciones para un nuevo acuerdo de libre comercio.
El pasado 28 de abril, el comisario de comercio de la UE, Phil Hogan, y la ministra de economía mexicana, Graciela Márquez Colín, llegaron a un acuerdo sobre los últimos puntos del pacto que quedaban pendientes, incluido el alcance exacto de la apertura de ambos mercados en el ámbito de la contratación pública. Con esto ahora completado, las dos partes pueden avanzar hasta el paso de la firma y ratificación.
Una vez ratificado, el acuerdo comercial reemplazará el conocido como “Acuerdo Global” existente entre la UE y México, que entró en vigor en 2000 y que se centró principalmente en bienes industriales.
En este sentido, es destacable el hecho de que la Unión Europea, pese a haber focalizado sus esfuerzos últimamente en abordar la crisis del coronavirus, también ha estado trabajando para avanzar en su agenda comercial y estratégica.
La apertura, las asociaciones y la cooperación serán aún más esenciales a medida que los miembros de la Unión Europea reconstruyen sus economías después de esta pandemia y el acuerdo pretende ayudar tanto a la UE como a México a impulsar sus economías y el empleo, a la vez que un claro mensaje en defensa del libre comercio y contra el proteccionismo.
Según el nuevo acuerdo, prácticamente todo el comercio de bienes entre la UE y México estará libre de impuestos y desde el punto de vista de UE, las exportaciones agrícolas europeas serán las más beneficiadas. Por ejemplo, el acuerdo proporcionará acceso preferencial para muchos quesos que actualmente tienen aranceles de hasta el 20%, y un nuevo acceso significativo para muchos otros dentro de las cuotas anuales. Los aranceles para el chocolate (actualmente hasta el 30%) y la pasta (hasta el 20%) también se reducirán.
El acuerdo incluye medidas para combatir la corrupción y el lavado de dinero, así como la protección de la inversión, el desarrollo sostenible en línea con el acuerdo climático de París y reglas aduaneras más simples para impulsar las exportaciones.
Los productores de bananas de México, que exportaron casi 65.000 toneladas a la UE en 2019, se beneficiarán de una reducción en los aranceles que les permitirán competir con Ecuador, Colombia, Costa Rica, Honduras y Guatemala.
México es el principal socio comercial latinoamericano de la UE con un comercio bilateral de bienes por valor de 66.000 millones de euros y un comercio de servicios por valor de otros 19.000 millones de euros. La UE es el tercer socio comercial más grande de México y los miembros de la UE han invertido 180.000 millones de dólares en México, según su ministerio de economía. El comercio de bienes entre la UE y México se ha más que triplicado desde la entrada en vigor del acuerdo original en 2001.
Éste es el último de una serie de acuerdos de libre comercio para la UE. En noviembre del año pasado, el bloque acordó un pacto con Singapur, que el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, describió como "un esfuerzo de la Comisión para construir una red de socios comprometidos con el comercio abierto, justo y basado en normas". Esto siguió a la firma en julio del Tratado de Libre Comercio UE-Vietnam (EVFTA), que eventualmente eliminará el 99% de los aranceles entre las dos partes.
Así mismo, para finales de este año se tienen previstas conversaciones con Australia, Nueva Zelanda y Chile.





















