Fusión de Bankia en Caixabank
El pasado 3 de septiembre se comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que se estaba valorando la fusión de las entidades bancarias Bankia y CaixaBank. En sendos comunicados a la CNMV, los bancos comunicaron que se están llevando a cabo contactos formales para valorar una fusión que convertiría a la entidad resultante en el primer banco por activos de España. La suma de ambos bancos supone un total de aproximadamente 6.500 oficinas y 50.000 empleados en España.
Este movimiento de CaixaBank y Bankia responde a las peticiones de concentración en la oferta del sector que el Banco Central Europeo está solicitando a la banca española como parte del proceso de reestructuración del sector iniciado tras la crisis del año 2008. Desde entonces se está intentando aumentar la rentabilidad y eficiencia de los bancos españoles concentrando cuota de mercado en unas pocas entidades que aúnen sinergias y recursos. El mismo día en que se anunciaron los contactos entre ambas entidades, el vicepresidente del BCE Luís de Guindos volvía a insistir en la necesidad de concentrar el sector para aumentar el volumen de negocio de las entidades españolas. La nueva entidad tendría más oficinas que BBVA y Banco Santander y un total de 50.000 trabajadores que deberán continuar con los procesos de digitalización y cambio en el modelo de negocio que está sufriendo el sector. Se estiman que, por código postal, son unas 1.440 oficinas duplicadas en toda la península; y que unos 7.000 trabajadores podrían salir en prejubilaciones como inicio del plan de integración de ambas entidades. Estas necesidades de reestructuración que sufre todo el sector, agravadas con las uniones de ambas plantillas y red de oficinas, se ve compensada por la sinergia en la tipología de negocio de ambas entidades. Bankia tiene mucha más relevancia en sector hipotecario, mientras que CaixaBank destaca en su gestión de fondos y planes de pensiones, de los que pasarían a gestionar uno de cada tres del mercado español de planes de pensiones.
La concentración de la oferta de un sector económico, pese a ser un factor relevante de información no es el más importante ya que cuando no existen barreras de acceso y el beneficio de un sector depende del mercado, o de la libre voluntad de sus agentes, es cuestión de tiempo que la oferta se compense en el medio plazo. Sin embargo, el sector bancario es uno de los más restrictivos en cuanto a la entrada de nuevos agentes por parte de la oferta y se trata de uno de los más rígidos y oligopolizados de nuestras economías. Es por ende que una mayor concentración de la oferta conllevará menor competencia en el sector y mayores márgenes de beneficio para las entidades a costa del mismo consumidor que ya pagó con dinero público y deuda los desfases de la banca pública y las cajas de ahorro. Bajo la mentira de “los pequeños depositantes”, cuyos fondos por debajo de 100.000 euros cabe recordar que están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos que el Banco de España obliga a aprovisionar a toda entidad, los políticos españoles han conseguido nacionalizar, primero el PP, y privatizar, ahora PSOE y Podemos, una entidad Bankia que aún está en un 60% intervenida por el Estado.
Se habla de fusión de entidades pero, en la práctica se trata de una absorción de Bankia por parte de CaixaBank conservando el nombre y marcas comerciales de esta última para remarcar la senda de sinergias y esfuerzos comunes que se busca con este acuerdo. Con fecha de principios de septiembre Bankia valía un tercio de la capitalización de CaixaBank por lo que tres acciones de la primera equivaldrían a una de la nueva entidad. Sin embargo, este punto está siendo el objeto de las conversaciones actuales entre los dos principales accionistas de cada banco: por Bankia, el FROB (61%) y por CaixaBank, la Fundación LaCaixa (40%). El FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) podría personificarse en Nadia Calviño, ministra de economía, y representa los intereses del Estado, y LaCaixa podría personificarse en su presidente Isidre Fainé quien nunca se ha mostrado reacio a las fusiones bancarias. La político y el banquero están de acuerdo en la necesidad de fusión de entidades como única vía para mejorar su eficiencia pero sus equipos negocian la prima sobre la que CaixaBank deberá comprar las acciones de Bankia de lo cual dependerán la posición de dominio sobre el accionariado que tendrán la fundación de Fainé y el FROB. LaCaixa quiere mantener un peso en la nueva entidad del 30% lo que supondría pagar una prima por acción de Bankia del 14%; pero la acción de Bankia ha llegado a tener una prima del 20% sobre la de CaixaBank y Nadia Calviño ha expresado su voluntad de lograr maximizarla lo que dejaría a Fainé con un 29.6%.
De estas negociaciones sobre la ecuación de canje y de la due diligence que deberán zanjarse a lo largo de esta semana depende la posible fusión y la conversión de CaixaBank en la primera entidad del país.





















