We are not stupid
La Organización Mundial de la Salud, ese organismo de Naciones Unidas que a la mayoría de todos nos sonaba algo así como una oficina con mucha gente, que lanzaba algún programa que nos pillaba lejano, y que siempre tenía como portavoces, o dirigentes, a facultativos de países que no tenían gran preeminencia en el escenario internacional, ha formulado una propuesta que, en términos coloquiales, nos ha dejado a todos – menos a sus proponentes – mirando a Coria.
La cuestión consiste en que todos cantemos, en el momento que podamos o cuando sea menester, «We Are Family» canción de 1979 de género Dance y R&B del grupo Sister Sledge femenino. Y que este sea el himno mundial contra el coronavirus. Algo así como la respuesta musical global a la pandemia.
Yo no alcanzo a comprender que vectores pasan por la cabeza de quién haya ideado, propuesto, y autorizado lo que, directamente podemos calificar de auténtica capullá ( como siempre pido disculpas a los amables lectores por el uso de localismos).
Yo no sé – es que no lo veo – que al cierre de una jornada en , por ej., el Polígono Oeste, o Los Camachos la gente se lance a cantar We are Family. O que por la mañana temprano, dirigiéndote a tu negocio con un día entero por delante con la que está cayendo, te inyectes una dosis de optimismo y le tires a la pieza musical, si es que te la sabes. O lo que es peor, que solo digas lo de We are Family ( WAF ), y tararees lo demás. La fama de genares te acompañaría un largo periodo de tiempo.
Aún veo menos a un padre de familia, agobiado por la tremenda situación económica que sufrimos, pues que se vaya arriba y le diga a su mujer y sus hijos que canten el WAF. Pueden pensar que está para ingresarlo, y tal vez estén en lo cierto.
A lo mejor, en algunas regiones del mundo con una receptividad mayor a la vida happy flowers, como Bhutan por ej., pues puede cuajar. O tal vez pudiera ser muy bien acogida en el pueblo ideal en el que se desarrolla la película Amanece que no es poco.
Por favor pido, y creo representar modestamente una opinión generalizada, que a ningún dirigente político de las distintas administraciones públicas o gente de la civil sociedad se le ocurra, en algún acto relacionado con esto, el proponer cantarla. Va a parecer el Miserere. Y si hay alguno que la quiera cantar, que lo haga en su casa, si le dejan. Y no lo ingresan.
Nosotros estamos Indignados y muy golpeados. Preocupados no, lo siguiente. Haciendo lo que podemos. Y somos una gente que cuida y trabaja por la familia. Pero no somos una cosa:
WE ARE NOT STUPID, que sería la canción que debiera sonar a todas horas.






















