Las exportaciones de China aumentaron un 11,4% en octubre
Las exportaciones de China crecieron al ritmo más rápido de los últimos 19 meses en octubre, mientras que las importaciones también aumentaron, lo que demuestra que la economía más grande del mundo continuó recuperándose tras ser fuertemente golpeada por la crisis de la Covid-19 a principios de este año.
Las exportaciones en octubre aumentaron un 11,4% respecto al año anterior, superando las expectativas de los analistas del 9,3% y acelerando desde el 9,9% registrado en septiembre.
En ese sentido, el aumento de las exportaciones elevó el superávit comercial de octubre a 58.440 millones de dólares, en comparación con el de 37.000 mil millones de septiembre.
Las exportaciones de China se han mantenido en gran medida resistentes en medio de la pandemia global, ya que la fuerte demanda de suministros médicos y la reducción de la capacidad de fabricación en otros lugares jugaron a favor de China y estos datos podrían mantenerse durante el resto de 2020 a medida que las empresas nacionales continúan reanudando la producción más rápido que sus rivales internacionales y vendan más productos relacionados con la lucha de la pandemia.
Sin embargo, algunos analistas prevén que las exportaciones puedan verse bajo presión en los próximos meses, ya que las principales economías europeas, incluidas Francia, Alemania y el Reino Unido han vuelto a establecer restricciones y bloqueos.
Por otro lado, las importaciones aumentaron un 4,7% interanual en octubre, un ritmo más lento que el crecimiento del 13,2% de septiembre, pero aun marcando un segundo mes consecutivo de crecimiento.
La economía de China creció un 4,9% en el tercer trimestre respecto al año anterior, pero podría desacelerarse a poco más del 2% este año, el más débil en más de tres décadas debido a que el consumo interno todavía no ha conseguido levantarse de la gran caída, pero pese a ello el crecimiento es mucho más fuerte que el de otras economías importantes.
Este crecimiento se basa en que China ha tenido una mejor gestión de la pandemia y una gran ventaja al ser la principal fábrica del mundo.
No obstante, se espera que esta privilegiada situación sea temporal y dure hasta final de año.
Otro país que ha gestionado muy bien la situación actual y que ha sabido sacar partido atrayendo inversión extranjera es Vietnam.
El país comunista está disfrutando de una creciente llegada de empresas extranjeras que están instalando fábricas, una tendencia que comenzó después de 2007, cuando las fábricas de ropa y calzado de gama baja comenzaran a abandonar China y sus crecientes costes de fabricación.
Ahora, Vietnam espera convertirse en un importante centro de fabricación de alta tecnología, ya que la presión de Estados Unidos sobre China está forzando una reorganización de la cadena de suministro basada principalmente en la industria tecnológica. De hecho, en 2020 Samsung representa ya el 25% de las exportaciones de este sector en Vietnam, a la vez que Intel ha elegido este país para su mayor planta de ensamblado de chips en todo el mundo.
Para los fabricantes internacionales de todo tipo, la dependencia excesiva de China se ha vuelto más precaria a raíz de la guerra comercial de EE. UU., las interrupciones de la cadena de suministro relacionadas con la pandemia y el aumento de costes que ello ha implicado, lo que ha supuesto un incremento de la fabricación industrial del 21% con perspectivas muy optimistas para los próximos años, apuntando a Vietnam como la economía de mayor crecimiento del mundo en 2021.





















