La empresa, en suspensión de pagos, presenta un balance con un volumen de activos saneados superior a las deudas de 29,3 M€
La administración concursal de la empresa constructora Tressa ha presentado ya en el juzgado de lo Mercantil número Dos de Murcia su informe con el inventario de bienes y la lista de acreedores.
Según se desprende de este informe, Tressa es una firma 'potente' que podrá superar la suspensión pagos al presentar un volumen de deuda -29,3 millones de euros- inferior a los 33,8 millones de euros activos de la empresa, bienes y propiedades libres de carga. El problema se presenta en la continuidad de la actividad, supeditada a la recuperación del sector de la construcción.
La sociedad, propiedad de los empresarios Evaristo Correas y Frutos Ramírez, se acogió el pasado febrero al artículo 5.3 de la Ley Concursal, el conocido como preconcurso de acreedores, para darse tiempo mientras trataba de renegociar la deuda. Finalmente presentó concurso en abril.
Tressa nació en el año 1984 y desde entonces se ha convertido en una de las constructoras con mayor prestigio y solvencia de la Región. La empresa presentó en 2009 un volumen de negocio de 22,8 millones de euros; y en 2010 de 26,5 millones. Ese año contaba con una plantilla superior a los 80 trabajadores. Tras sucesivos EREs, en la actualidad cuenta con menos de 20 empleados que continúan trabajando en las obras que tiene en marcha.
Fuentes de la empresa han señalado a este periódico que ha sido la banca quien ha tenido siempre la última palabra sobre el futuro de Tressa. Ahora, además de la banca, el 'empujón' definitivo debe darlo la realización de nuevas obras.
Según se desprende de este informe, Tressa es una firma 'potente' que podrá superar la suspensión pagos al presentar un volumen de deuda -29,3 millones de euros- inferior a los 33,8 millones de euros activos de la empresa, bienes y propiedades libres de carga. El problema se presenta en la continuidad de la actividad, supeditada a la recuperación del sector de la construcción.
La sociedad, propiedad de los empresarios Evaristo Correas y Frutos Ramírez, se acogió el pasado febrero al artículo 5.3 de la Ley Concursal, el conocido como preconcurso de acreedores, para darse tiempo mientras trataba de renegociar la deuda. Finalmente presentó concurso en abril.
Tressa nació en el año 1984 y desde entonces se ha convertido en una de las constructoras con mayor prestigio y solvencia de la Región. La empresa presentó en 2009 un volumen de negocio de 22,8 millones de euros; y en 2010 de 26,5 millones. Ese año contaba con una plantilla superior a los 80 trabajadores. Tras sucesivos EREs, en la actualidad cuenta con menos de 20 empleados que continúan trabajando en las obras que tiene en marcha.
Fuentes de la empresa han señalado a este periódico que ha sido la banca quien ha tenido siempre la última palabra sobre el futuro de Tressa. Ahora, además de la banca, el 'empujón' definitivo debe darlo la realización de nuevas obras.

