En la mayoría de establecimientos, la presencia de público fue testimonial
La Confederación Española de Comercio ha asegurado que el pequeño y mediano comercio dejó de vender ayer productos por valor de unos 120 millones de euros, a pesar de reconocer que el seguimiento de la huelga general en el sector había sido del 10%.
A primera hora de la mañana, la confederación cifró en 150 millones el impacto negativo de la huelga, una cifra que se redujo progresivamente a lo largo de la jornada.
En sendos comunicados, la confederación explicó que este cálculo viene motivado por la "testimonial" presencia de público en los establecimientos, lo que puede agravar "aún más" la "ya difícil" situación que padece el sector.
Para el presidente de la Confederación Española de Comercio, Manuel García-Izquierdo, es "incomprensible" que, dadas las circunstancias económicas actuales, se promueva una huelga que intente evitar el consumo.
En este sentido, ha lamentado que en el caso del comercio la huelga vaya a suponer un "duro revés" a la debilitada situación en la que se encuentra el sector, ya que las ventas iban a ser prácticamente nulas durante la jornada.
La confederación ha indicado que el comercio español abrió sus establecimientos con normalidad "absoluta" en las primeras horas de huelga general y que su seguimiento por parte de los comerciantes había sido escaso en todo el territorio nacional, teniendo su mayor repercusión en las comunidades autónomas de Galicia y Asturias.
La mayoría de las incidencias, ha indicado, estuvieron relacionadas con la aparición de pegatinas de apoyo a la huelga en escaparates y fachadas de comercios, así como con el sellado de cerraduras con silicona.
En las zonas comerciales más céntricas de algunas capitales de provincia se produjeron algunos cierres de comercios ante la posible presencia de piquetes informativos, "en algunos casos, coercitivos", y de manifestantes que obligaron a cerrar los establecimientos, aunque posteriormente se volvieron a abrir.
A primera hora de la mañana, la confederación cifró en 150 millones el impacto negativo de la huelga, una cifra que se redujo progresivamente a lo largo de la jornada.
En sendos comunicados, la confederación explicó que este cálculo viene motivado por la "testimonial" presencia de público en los establecimientos, lo que puede agravar "aún más" la "ya difícil" situación que padece el sector.
Para el presidente de la Confederación Española de Comercio, Manuel García-Izquierdo, es "incomprensible" que, dadas las circunstancias económicas actuales, se promueva una huelga que intente evitar el consumo.
En este sentido, ha lamentado que en el caso del comercio la huelga vaya a suponer un "duro revés" a la debilitada situación en la que se encuentra el sector, ya que las ventas iban a ser prácticamente nulas durante la jornada.
La confederación ha indicado que el comercio español abrió sus establecimientos con normalidad "absoluta" en las primeras horas de huelga general y que su seguimiento por parte de los comerciantes había sido escaso en todo el territorio nacional, teniendo su mayor repercusión en las comunidades autónomas de Galicia y Asturias.
La mayoría de las incidencias, ha indicado, estuvieron relacionadas con la aparición de pegatinas de apoyo a la huelga en escaparates y fachadas de comercios, así como con el sellado de cerraduras con silicona.
En las zonas comerciales más céntricas de algunas capitales de provincia se produjeron algunos cierres de comercios ante la posible presencia de piquetes informativos, "en algunos casos, coercitivos", y de manifestantes que obligaron a cerrar los establecimientos, aunque posteriormente se volvieron a abrir.



