La de Murcia ha sido la última en anunciar un ERE para un tercio de la plantilla
Despidos y bajas incentivadas, prejubilaciones y reorganización de servicios. En definitiva ajustes a los que se han visto obligadas las Cámaras de Comercio para sobrevivir tras la supresión de la cuota cameral obligatoria y, por tanto, la merma de los ingresos.
La última en ajustar plantilla ha sido la de Murcia, que de forma sorpresiva anunciaba a su trabajadores este miércoles un ERE que afectará a 16 de los 47 trabajadores con los que contaba. Entre los que saldrán de la Cámara son las delegaciones 'unipersonales' en Águilas, Yecla, Caravaca, San Javier y Totana. También se suprime el personal que prestaba el Servicio de Orientación Profesional (SCOP), de biblioteca e información mercantil… Asimismo se han reorganizado el resto de departamentos hasta rebajar la nómina a 31 empleados.
La de Murcia ha sido la última, pero con anterioridad a ella el resto de las Cámaras de la Región ya hicieron sus ajustes.
Lorca fue la que menos 'tocó' a su personal, al menos cuantitativamente; si bien en proporción el recorte fue similar.
Esta Cámara disponía de siete trabajadores y ahora son cinco: en septiembre se produjo una jubilación anticipada, cuya plaza no se ha cubierto y unos meses antes, en marzo, se despidió a un trabajador.
La razón de este ajuste es la misma en todos los casos, los menores ingresos. La entidad presidida por Eusebio Abellán disponía hasta hace un año de un presupuesto en torno a los 700.000 euros, procedentes de las cuotas y de la venta de servicios. Para este año, el presupuesto es de 300.000 euros.
De forma parecida está superando la 'crisis de las Cámaras' la institución de Cartagena. De los 26 trabajadores que disponía hace dos años en este momento son nueve, un recorte superior al 60%.
La tijera afectó al cierre de las delegaciones de La Unión y Mazarrón y sólo queda abierta la de Fuente Álamo, al disponer de un vivero de empresas.
De los nueve, tres son personal subalterno: los conserjes en el vivero de Fuente Álamo y en su sede de la plaza Castellini y una señora de la limpieza contratada por horas para su edificio en el Puerto. Y, además, de los seis restantes, dos son becarios con contratos cofinanciados con fondos europeos.
El presupuesto de esta Cámara presidida por Miguel Martínez ha pasado de 2,1 millones en 2010 a los 700.000 con los que cerrará 2012 y los 900.000 previstos para 2013. El aumento se debe no solo a los ahorros logrados, si no al incremento de los ingresos por la venta de servicios (cursos y certificados, entre otros). Hace dos años se ingresaron por estos conceptos 100.000 euros y en este año serán 240.000.
El futuro de las Cámaras está, en cualquier caso, en el aire, aunque comenzará despejarse el próximo martes en la Asamblea General de Cámaras. En la Asamblea, que presidirá el Príncipe Felipe, se prevé que los responsables de Industria y de Justicia, Soria y Gallardón (son los que han confirmado su asistencia), además del secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz, aclaren de qué forma se financiaran estas corporaciones de derecho público.
La última en ajustar plantilla ha sido la de Murcia, que de forma sorpresiva anunciaba a su trabajadores este miércoles un ERE que afectará a 16 de los 47 trabajadores con los que contaba. Entre los que saldrán de la Cámara son las delegaciones 'unipersonales' en Águilas, Yecla, Caravaca, San Javier y Totana. También se suprime el personal que prestaba el Servicio de Orientación Profesional (SCOP), de biblioteca e información mercantil… Asimismo se han reorganizado el resto de departamentos hasta rebajar la nómina a 31 empleados.
La de Murcia ha sido la última, pero con anterioridad a ella el resto de las Cámaras de la Región ya hicieron sus ajustes.
Lorca fue la que menos 'tocó' a su personal, al menos cuantitativamente; si bien en proporción el recorte fue similar.
Esta Cámara disponía de siete trabajadores y ahora son cinco: en septiembre se produjo una jubilación anticipada, cuya plaza no se ha cubierto y unos meses antes, en marzo, se despidió a un trabajador.
La razón de este ajuste es la misma en todos los casos, los menores ingresos. La entidad presidida por Eusebio Abellán disponía hasta hace un año de un presupuesto en torno a los 700.000 euros, procedentes de las cuotas y de la venta de servicios. Para este año, el presupuesto es de 300.000 euros.
De forma parecida está superando la 'crisis de las Cámaras' la institución de Cartagena. De los 26 trabajadores que disponía hace dos años en este momento son nueve, un recorte superior al 60%.
La tijera afectó al cierre de las delegaciones de La Unión y Mazarrón y sólo queda abierta la de Fuente Álamo, al disponer de un vivero de empresas.
De los nueve, tres son personal subalterno: los conserjes en el vivero de Fuente Álamo y en su sede de la plaza Castellini y una señora de la limpieza contratada por horas para su edificio en el Puerto. Y, además, de los seis restantes, dos son becarios con contratos cofinanciados con fondos europeos.
El presupuesto de esta Cámara presidida por Miguel Martínez ha pasado de 2,1 millones en 2010 a los 700.000 con los que cerrará 2012 y los 900.000 previstos para 2013. El aumento se debe no solo a los ahorros logrados, si no al incremento de los ingresos por la venta de servicios (cursos y certificados, entre otros). Hace dos años se ingresaron por estos conceptos 100.000 euros y en este año serán 240.000.
El futuro de las Cámaras está, en cualquier caso, en el aire, aunque comenzará despejarse el próximo martes en la Asamblea General de Cámaras. En la Asamblea, que presidirá el Príncipe Felipe, se prevé que los responsables de Industria y de Justicia, Soria y Gallardón (son los que han confirmado su asistencia), además del secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz, aclaren de qué forma se financiaran estas corporaciones de derecho público.

