Falsificaban la documentación sanitaria de los animales que criaban
La Guardia Civil ha desmantelado en Mula una granja cinegética que enviaba ilegalmente perdices a la provincia de Huelva, y ha detenido a los dos responsables de la misma por falsificar la documentación sanitaria de los animales que criaban.
Según un comunicado de este cuerpo, esta operación se ha llevado a cabo en los últimos meses, desde las comandancias de Murcia y Huelva, y se inició cuando el Seprona detectó, en el transcurso de una inspección, graves irregularidades en la documentación sanitaria de varias partidas de este tipo de animales procedentes de la localidad murciana de Mula.
A los responsables de la explotación, dos españoles de 29 y 31 años, se les imputa un supuesto delito de falsedad documental por la falsificación de al menos cinco certificados sanitarios oficiales de movimiento.
Esos documentos, según los investigadores, habrían amparado ilegalmente el traslado de varios miles de ejemplares de perdiz roja hasta diferentes acotados cinegéticos de la provincia de Huelva.
Al tratarse de transportes ilegales, dado que no eran amparados por certificados oficiales de movimiento expedidos por un veterinario habilitado, las autoridades sanitarias de la Junta de Andalucía no eran conocedoras de la llegada de las gallináceas a su territorio, lo que permitía a los autores la posibilidad de proceder a la suelta de las perdices en los acotados cinegéticos sin la debida autorización del órgano autonómico andaluz competente para ello.
Las diligencias instruidas han sido remitidas al Juzgado de Instrucción número 2 de Valverde del Camino (Huelva).
La granja murciana desmantelada carecía, además, de las preceptivas licencias municipales de actividad y calificación ambiental, unas infracciones que han sido denunciadas ante el ayuntamiento de Mula y la dirección general de Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma.
Según un comunicado de este cuerpo, esta operación se ha llevado a cabo en los últimos meses, desde las comandancias de Murcia y Huelva, y se inició cuando el Seprona detectó, en el transcurso de una inspección, graves irregularidades en la documentación sanitaria de varias partidas de este tipo de animales procedentes de la localidad murciana de Mula.
A los responsables de la explotación, dos españoles de 29 y 31 años, se les imputa un supuesto delito de falsedad documental por la falsificación de al menos cinco certificados sanitarios oficiales de movimiento.
Esos documentos, según los investigadores, habrían amparado ilegalmente el traslado de varios miles de ejemplares de perdiz roja hasta diferentes acotados cinegéticos de la provincia de Huelva.
Al tratarse de transportes ilegales, dado que no eran amparados por certificados oficiales de movimiento expedidos por un veterinario habilitado, las autoridades sanitarias de la Junta de Andalucía no eran conocedoras de la llegada de las gallináceas a su territorio, lo que permitía a los autores la posibilidad de proceder a la suelta de las perdices en los acotados cinegéticos sin la debida autorización del órgano autonómico andaluz competente para ello.
Las diligencias instruidas han sido remitidas al Juzgado de Instrucción número 2 de Valverde del Camino (Huelva).
La granja murciana desmantelada carecía, además, de las preceptivas licencias municipales de actividad y calificación ambiental, unas infracciones que han sido denunciadas ante el ayuntamiento de Mula y la dirección general de Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma.

