El país asiático quiere ampliar puertos, electrificar ferrocarril y construir un AVE entre los mares Mediterráneo y Rojo
Ampliación de puertos, electrificación de líneas ferroviarias, nuevas
carreteras, túneles y hasta la construcción de una línea mixta de tren de alta
velocidad entre los mares Mediterráneo y Rojo son algunos de los proyectos a
los que aspirarán las empresas españolas tras la firma hoy de un acuerdo de
cooperación técnica entre ambos países.
"Este acuerdo es un antes y un después en las relaciones entre Israel y
España, y abre las puertas para que nuestras empresas y nuestros técnicos
puedan colaborar y participar en esta transformación que está llevando a cabo
Israel en materia de infraestructuras", dijo la ministra en una rueda de
prensa en el puerto de Ashdod, primera escala de una visita relámpago que comenzó
el sábado a última hora y que termina hoy.
Frente a uno de los rompeolas construidos por Dragados en la década pasada,
Pastor destacó la capacidad de las empresas e ingenieros españoles en este tipo
de obras, y aseguró que se ha creado el "marco institucional" para
ampliar su participación.
Horas después, en Jerusalén, rubricaba el acuerdo con su homólogo israelí,
Israel Katz, ministro de Transportes e Infraestructuras y quien visitó España
el pasado mes de mayo para conocer el funcionamiento de proyectos similares ya
terminados.
"Se puede decir que Israel es una pequeña España, estamos ahora en la fase
de realización de lo que España ya hizo de forma impresionante con su red de
transportes", señaló con humor el ministro, que entregó a Pastor un plato
de cristal con el grabado de una menorá, candelabro típico judío.
Actualmente, a través del INECO, la empresa de ingeniería pública dependiente
del Ministerio de Fomento, España participa en más de 18 proyectos de diseño en
Israel, pero el Gobierno de Mariano Rajoy está interesado en ampliar su
participación y en particular de hacerse con la perla de los proyectos
israelíes que saldrán a concurso en 2013.
Se trata de la línea de alta velocidad entre Beer Sheva, la principal urbe en
el desierto del Neguev, y Eilat, prolongación de una línea de 350 kilómetros
desde Tel Aviv que trata de conectar los mares Mediterráneo y Rojo.
El Gobierno israelí, que gastará en su construcción unos 3.000 millones de
euros, deberá elegir entre un conjunto de consorcios internacionales entre los
que emergen con fuerza uno francés y otro del gobierno chino, principales
rivales de las empresas españolas.
Gracias al acuerdo firmado hoy España también ganará una posición de privilegio
en proyectos como la ampliación del puerto de Ashdod y el del metro ligero de
Tel Aviv.
"Ya hay un tráfico muy importante entre los puertos de Israel y España,
seguimos trabajando para intensificarlo, ellos están apostando por conectar los
puertos con el ferrocarril y nosotros en España también lo estamos haciendo con
el impulso del Corredor Mediterráneo", explicó Pastor.
Guideón Siterman, director del puerto y quien expuso a la ministra los planes
de ampliación, insistió en la importancia que tiene para Israel el tráfico
marítimo en general y con los puertos españoles en particular.
"Esta visita es una oportunidad para ampliar las relaciones que tenemos
con los puertos de Valencia y de Barcelona, y (en general) con España, para
nosotros esta relación es muy importante a nivel estratégico y por tanto
esperamos que la visita (de Pastor) sea fructífera", abundó.
En 2011 más de dos millones de toneladas circularon entre los puertos españoles
e israelíes, y este año se espera un crecimiento del 10 % en el tráfico
bilateral de mercancías.
Siterman recordó que el 99 % de las importaciones y exportaciones israelíes van
por mar por la situación política en la región y que ahora que Israel empieza a
privatizar terminales portuarias, la experiencia de España le será de gran
ayuda.
Israel se ha interesado por ejemplo en los simuladores de INDRA para hacer
hasta un 15 % más eficaz la descarga de contenedores.
Otros proyectos que ambos ministros enumeraron son la electrificación de más de
450 kilómetros de línea férrea convencional para trenes eléctricos, la fabricación
de barcos (prácticos) para puertos, la construcción de un nuevo aeropuerto y el
dragado de fondos marinos para poder recibir barcos de mayor calado.




