Cada dos por tres sale seis
Ilusión, estrategia, implicación, esfuerzo y confianza. Estas palabras las escuchamos cada dos por tres, y siempre sale seis, pero nosotros apostamos al cinco, con lo que nunca acertamos. Y claro, así no podemos salir del foso económico éste. Es imposible.
¿Será que nos falta ilusión? No puede ser. Pero si nos ilusionamos cada día, incluso varias veces en una misma jornada, que hay fechas en las que recibimos diversos mensajes optimistas de nuestros gobernantes sobre supuestos indicadores de posible cambio de tendencia y buenas perspectivas de mejoría en un plazo más o menos razonable. Tenemos tanta ilusión que no procesamos el mensaje recibido como: mantén la ilusión que de ésta saldremos seguro, aunque no sabemos ni cómo, ni cuándo.
Entonces, ¿nos falta estrategia? Tampoco. Con los mensajes que nos lanzan nuestros administradores de la cosa pública acerca de que tenemos que exportar, que nuestro futuro está en el exterior. Las ingenierías contamos con eficaces sistemas de gestión y con planes estratégicos y de negocio, con los que abordamos diversos planes de internacionalización en los cinco continentes, y los resultados no son ni medio brillantes. Buenos en algún caso, aceptables en otros. Y malos -o desastrosos- en general.
¿Falta de implicación y esfuerzo quizás? Pues no, que para implicación la que demuestran nuestros próceres cuando nos anuncian que 2013 será un año especialmente duro para todos. Dura situación para quienes están sin empleo y lo buscan desesperadamente, para quienes aún mantienen su puesto de trabajo y se aferran a él con un esfuerzo encomiable, para quienes tienen que abandonar hogar y familia para trabajar en océanos supuestamente azules, para los jóvenes que salen al mercado laboral dispuestos a hacerse un hueco con una magnífica preparación y no lo encuentran, para quienes emprendieron un negocio y se han arruinado por la falta de cumplimiento de sus clientes. Será especialmente duro para los de siempre.
¡Entonces es cuestión de confianza! Nada, nada, que confianza nos sobra. En el Ministerio de Fomento, por ejemplo, cuando nos anuncia la puesta en marcha del Corredor Ferroviario del Arco Mediterráneo, aunque incluya como opción prioritaria el Eje Mediterráneo junto con otros cinco ejes también prioritarios a pesar de los criterios de la UE y no aclare cómo se integrará en el mismo el futuro puerto de El Gorguel, o la zona industrial de Cartagena, mientras potencia el tramo norte desde Alicante. O cuando firma el protocolo para continuar la autovía del Bancal. Tenemos confianza.
No acertamos porque siempre apostamos al cinco. Y cada dos por tres sale seis.





















