Mensajes mixtos en los datos empresariales y económicos
La apuesta, con la que cerrábamos nuestro comentario anterior, por una semana de vencimiento de opciones relativamente tranquila ha sido acertada. Sin embargo, al igual que sucedió la semana pasada, el comportamiento de las distintas plazas ha sido desigual.
Esta semana, a diferencia de la anterior, las Bolsas de mayor riesgo han bajado ligeramente (Ibex 35 -0,7% Grecia - 0,6%), las Bolsas americanas se han comportado moderadamente bien (Dow Jones +1,2% S&P500 +1%) y las Bolsas asiáticas también, con Shanghai subiendo un 3,3% impulsada por el anuncio de ampliación de cuotas a los inversores extranjeros, y con el Nikkei subiendo un 1% ante las expectativas de una nueva intervención del Bank of Japan. En Europa solo la Bolsa francesa ha conseguido tener una subida semanal cercana al 1% apoyada por el buen comportamiento de algunos valores (Carrefour, France Telecom) pero tanto el Dax como el Eurostoxx 50 han experimentado ligeras caídas en la semana, al confirmarse la desaceleración de la economía alemana.
Todo esto diseña un escenario en el que sigue habiendo apetito por los activos de riesgo, pero es un apetito más moderado que el de la primera semana del año. Esa moderación tiene, a nuestro juicio, mucho que ver con los resultados empresariales y con las noticias económicas que van apareciendo, resultados y noticias de los que derivan mensajes mixtos.
Por un lado el optimismo vendría soportado por la aparente fortaleza de las dos grandes economías del mundo, China y EEUU. China ha crecido finalmente un 7,8% en el 2012 y aunque este sea el menor crecimiento anual en más de diez años, sin embargo en el cuarto trimestre China ha crecido un poco más, el 7,9% lo que parece indicar que se ha tocado suelo y se empieza a crecer. En EEUU se espera un acuerdo entre los dos grandes partidos sobre el techo de deuda y el presupuesto, que permitiría a la economía americana seguir con su crecimiento moderado, del 2%, ayudada por la estabilización de su mercado inmobiliario, que según muchos habría tocado ya suelo. A esto habría que añadir las expectativas positivas creadas en Japón por las agresivas medidas de estimulo anunciadas por el nuevo gabinete.
Sin embargo, hay ángulos menos optimistas. En la zona euro la situación no es buena. Alemania ha anunciado un crecimiento en 2012 del 0,7%, por debajo de lo esperado y muy lejos del 3% de 2011 y de 2010. Varias economías de la zona, entre ellas España están en recesión, y vienen procesos políticos complicados, como son las elecciones en Italia. Parece difícil salir del estancamiento de la zona en 2013. Los problemas de fondo del euro siguen sin resolverse y cualquier sorpresa negativa en el crecimiento chino, que puede venir, o cualquier turbulencia en los mercados financieros americanos, que están en máximos de cinco años, es decir, en niveles del 2007, volverá a abrir la caja de los truenos.
La situación por tanto tiene luces y sombras y lo mismo pasa con los resultados empresariales. Estamos viendo resultados dispares. En el sector bancario Goldman Sachs y JP Morgan sorprendieron al alza, pero Citigroup, Morgan Stanley y Bank of America reportaron malas cifras. En empresas no financieras, los resultados de General Electric fueron buenos, pero los de Intel decepcionaron.
En definitiva, el "caso positivo" se basa en una mejor expectativa sobre China y EEUU, en una continuidad de los Bancos Centrales en sus políticas no convencionales, en una relajación adicional de las tensiones en la zona euro y en un acuerdo presupuestario en Washington que evite un "aterrizaje duro" de la economía norteamericana. Pero no hay que olvidar que en todas y cada una de esas premisas hay riesgos e incertidumbres.
A nivel técnico los mercados muestran algunos síntomas de sobrecompra tras el muy fuerte arranque del año, y por ello en nuestra opinión solo unos muy buenos resultados empresariales justificarían el mantenimiento de las Bolsas en los niveles actuales, que no hay que olvidar que son muy altos. La semana pasada el Dow Jones de transportes y el Russell 2000 (índice de las compañías norteamericanas de pequeña capitalización) marcaron sus máximos históricos de todos los tiempos, lo cual es muy llamativo en un contexto como el actual.
Entramos en una semana repleta de resultados empresariales. Veremos las cifras de Johnson&Johnson, Google, Verizon, Du Pont, IBM (martes), Apple, McDonalds, Microsoft, AT&T, 3M (jueves) Procter&Gamble (viernes), SAP, Siemens, Unilever y Novartis (miércoles), Bankinter, Sabadell y Nokia (jueves) entre otras muchas empresas europeas y americanas.
Podemos equivocarnos, pero no pensamos en unos resultados tan maravillosos como para ser capaces de provocar la ruptura de los máximos de cinco años en el S&P 500 y por tanto no pensamos en una semana alcista. Ahora bien, el sentimiento inversor es muy positivo hacia los activos de riesgo en este inicio del año, y hay inercia compradora, lo que nos mueve a pensar de nuevo en una semana tranquila, en la que, si vemos recortes, serán a nuestro juicio moderados.
Otros artículos de Juan Carlos Ureta
Esta semana, a diferencia de la anterior, las Bolsas de mayor riesgo han bajado ligeramente (Ibex 35 -0,7% Grecia - 0,6%), las Bolsas americanas se han comportado moderadamente bien (Dow Jones +1,2% S&P500 +1%) y las Bolsas asiáticas también, con Shanghai subiendo un 3,3% impulsada por el anuncio de ampliación de cuotas a los inversores extranjeros, y con el Nikkei subiendo un 1% ante las expectativas de una nueva intervención del Bank of Japan. En Europa solo la Bolsa francesa ha conseguido tener una subida semanal cercana al 1% apoyada por el buen comportamiento de algunos valores (Carrefour, France Telecom) pero tanto el Dax como el Eurostoxx 50 han experimentado ligeras caídas en la semana, al confirmarse la desaceleración de la economía alemana.
Todo esto diseña un escenario en el que sigue habiendo apetito por los activos de riesgo, pero es un apetito más moderado que el de la primera semana del año. Esa moderación tiene, a nuestro juicio, mucho que ver con los resultados empresariales y con las noticias económicas que van apareciendo, resultados y noticias de los que derivan mensajes mixtos.
Por un lado el optimismo vendría soportado por la aparente fortaleza de las dos grandes economías del mundo, China y EEUU. China ha crecido finalmente un 7,8% en el 2012 y aunque este sea el menor crecimiento anual en más de diez años, sin embargo en el cuarto trimestre China ha crecido un poco más, el 7,9% lo que parece indicar que se ha tocado suelo y se empieza a crecer. En EEUU se espera un acuerdo entre los dos grandes partidos sobre el techo de deuda y el presupuesto, que permitiría a la economía americana seguir con su crecimiento moderado, del 2%, ayudada por la estabilización de su mercado inmobiliario, que según muchos habría tocado ya suelo. A esto habría que añadir las expectativas positivas creadas en Japón por las agresivas medidas de estimulo anunciadas por el nuevo gabinete.
Sin embargo, hay ángulos menos optimistas. En la zona euro la situación no es buena. Alemania ha anunciado un crecimiento en 2012 del 0,7%, por debajo de lo esperado y muy lejos del 3% de 2011 y de 2010. Varias economías de la zona, entre ellas España están en recesión, y vienen procesos políticos complicados, como son las elecciones en Italia. Parece difícil salir del estancamiento de la zona en 2013. Los problemas de fondo del euro siguen sin resolverse y cualquier sorpresa negativa en el crecimiento chino, que puede venir, o cualquier turbulencia en los mercados financieros americanos, que están en máximos de cinco años, es decir, en niveles del 2007, volverá a abrir la caja de los truenos.
La situación por tanto tiene luces y sombras y lo mismo pasa con los resultados empresariales. Estamos viendo resultados dispares. En el sector bancario Goldman Sachs y JP Morgan sorprendieron al alza, pero Citigroup, Morgan Stanley y Bank of America reportaron malas cifras. En empresas no financieras, los resultados de General Electric fueron buenos, pero los de Intel decepcionaron.
En definitiva, el "caso positivo" se basa en una mejor expectativa sobre China y EEUU, en una continuidad de los Bancos Centrales en sus políticas no convencionales, en una relajación adicional de las tensiones en la zona euro y en un acuerdo presupuestario en Washington que evite un "aterrizaje duro" de la economía norteamericana. Pero no hay que olvidar que en todas y cada una de esas premisas hay riesgos e incertidumbres.
A nivel técnico los mercados muestran algunos síntomas de sobrecompra tras el muy fuerte arranque del año, y por ello en nuestra opinión solo unos muy buenos resultados empresariales justificarían el mantenimiento de las Bolsas en los niveles actuales, que no hay que olvidar que son muy altos. La semana pasada el Dow Jones de transportes y el Russell 2000 (índice de las compañías norteamericanas de pequeña capitalización) marcaron sus máximos históricos de todos los tiempos, lo cual es muy llamativo en un contexto como el actual.
Entramos en una semana repleta de resultados empresariales. Veremos las cifras de Johnson&Johnson, Google, Verizon, Du Pont, IBM (martes), Apple, McDonalds, Microsoft, AT&T, 3M (jueves) Procter&Gamble (viernes), SAP, Siemens, Unilever y Novartis (miércoles), Bankinter, Sabadell y Nokia (jueves) entre otras muchas empresas europeas y americanas.
Podemos equivocarnos, pero no pensamos en unos resultados tan maravillosos como para ser capaces de provocar la ruptura de los máximos de cinco años en el S&P 500 y por tanto no pensamos en una semana alcista. Ahora bien, el sentimiento inversor es muy positivo hacia los activos de riesgo en este inicio del año, y hay inercia compradora, lo que nos mueve a pensar de nuevo en una semana tranquila, en la que, si vemos recortes, serán a nuestro juicio moderados.
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