Advierte que España no cumplirá los objetivos de déficit si no se reduce el gasto público de las autonomías
La economía española creció únicamente un 0,2% durante el segundo trimestre del año, una décima menos que el trimestre anterior, según las estimaciones del BBVA. En términos interanuales, la economía española también se dejó una décima, al pasar del 0,8% al 0,7%.
El informe del Observatorio Económico sobre España de esta entidad bancaria destaca la debilidad de la demanda interna como principal causa de este paso atrás en el PIB y, en cualquier caso, “insuficiente para crear empleo sin la ayuda de la estacionalidad".
El BBVA advierte también de el ajuste de las cuentas del Estado es aún insuficiente, y apuesta por “un ajuste fiscal muy riguroso y estricto por la vía de la reducción del gasto público, particularmente entre las comunidades autónomas”, lo que permitirá alcanzar los objetivos impuestos por la Unión Europea en cuanto al déficit.
Otra mala noticia es la elevada inflación que está registrando España, pese al descenso del indicador adelantado de junio hasta el 3,2%, si bien confía en que esta desaceleración se explique no sólo por la moderación de los precios energéticos sino por una caída de los componentes estructurales de 0,2 puntos porcentuales.
Otro de los ingredientes de esta debilidad en el crecimiento es la inversión residencial, que "podría haber incrementado su ritmo de deterioro en el segundo trimestre", a la vista de la caída de los visados de construcción de obra nueva del 2,6% en abril respecto al mes anterior.
El informe del Observatorio Económico sobre España de esta entidad bancaria destaca la debilidad de la demanda interna como principal causa de este paso atrás en el PIB y, en cualquier caso, “insuficiente para crear empleo sin la ayuda de la estacionalidad".
El BBVA advierte también de el ajuste de las cuentas del Estado es aún insuficiente, y apuesta por “un ajuste fiscal muy riguroso y estricto por la vía de la reducción del gasto público, particularmente entre las comunidades autónomas”, lo que permitirá alcanzar los objetivos impuestos por la Unión Europea en cuanto al déficit.
Otra mala noticia es la elevada inflación que está registrando España, pese al descenso del indicador adelantado de junio hasta el 3,2%, si bien confía en que esta desaceleración se explique no sólo por la moderación de los precios energéticos sino por una caída de los componentes estructurales de 0,2 puntos porcentuales.
Otro de los ingredientes de esta debilidad en el crecimiento es la inversión residencial, que "podría haber incrementado su ritmo de deterioro en el segundo trimestre", a la vista de la caída de los visados de construcción de obra nueva del 2,6% en abril respecto al mes anterior.


