El psicólogo y coach Roberto Crobu presenta en el Ceeim el método oriental que, mediante técnicas de respiración y ejercicio físico, pretende la serenidad óptima
El psicólogo y coach Roberto Crobu ha dado a conocer entre emprendedores y empresarios de la Región el método Mindfulness, basado en técnicas orientales de meditación milenaria para la atención plena, para favorecer el entrenamiento mental y ayudar a reducir el estrés ante la toma de decisiones en las empresas. La práctica, en expansión en el mundo empresarial, se ha presentado como un aliado para afrontar y resolver problemas, adoptar medidas y concentrarse en retos personales y profesionales, además de favorecer la mejora del liderazgo personal.La jornada, organizada por el Info a través del Ceeim, ha querido destacar que uno de los mayores beneficios de este método está en la gestión funcional de las cuatro emociones básicas del ser humano, “consistente en el miedo, la tristeza, la rabia y la alegría”, pilares resaltados por el ponente del encuentro Roberto Crobu, psicólogo y coach, experto en el trabajo con directivos y gerentes de empresas.
Dentro de la técnica presentada, Crobu se centró en el método MBSR, del doctor Kabat Zinn, del departamento de Medicina de la Universidad de Masachussets, y en un procedimiento propio inspirado en el mismo programa, “donde se integran ejercicios sencillos de respiración y yoga, muy agradables y beneficiosos para la salud y el cuerpo. Durante muchos años, se ha identificado la meditación como una práctica de tipo “religioso”; ahora estas pautas inspiradas en culturas asiáticas budista, taoístas y zen se han adaptado a la idiosincrasia y necesidades del mundo occidental”.
A través de estos ejercicios de fácil aprendizaje y desarrollo, el método en fase de difusión se ofertó a los asistentes como vía que aporta serenidad para afrontar problemas de la vida real y conseguir objetivos. Para Crobu, la propuesta supone, además, un medio para mejorar comportamientos habituales en un emprendedor o empresario al desarrollar su trabajo, relacionados con la tendencia a preocuparse, antes de ocuparse del presente; querer controlarlo todo, al igual que confundir deseos con objetivos e ilusión con consecución. “Se tiende a poner como finalidad de proyectos empresariales el simple deseo o necesidad de salir del paso, antes que un objetivo formulado de manera congruente con los valores e intereses de la persona. El deseo está bien como impulsor, pero lo que nos lleva a la consecución de un objetivo, no es la simple ilusión, sino el definir adecuadamente un objetivo”.

