Salgado se pone la venda en la herida del crecimiento cero
Prima al riesgo. Tras la penúltima semana con una clara tendencia a mejorar, la prima al riesgo país ha vuelto a subir durante esta última semana, sobrepasando ampliamente los 265 puntos básicos. Hecho debido principalmente al incremento de las dudas sobre la economía portuguesa.
Siguen contradiciéndose. El ministro de Fomento, José Blanco, nos dijo el pa-sado martes que si España quiere evolucionar en infraestructuras deberá aumentar sus impuestos. Dos días después, Elena Salgado vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía nos dice: “puedo asegurar que a corto plazo no habrá ninguna modificación de los impuestos, ni directos ni indirectos”.
Posiblemente las declaraciones de la vicepresidenta segunda se deban a los datos que obran en su poder y que vaticinan un ‘crecimiento cero’ para el segundo semestre; al menos así lo indica el Indicador Sintético de Actividad (ISA), cuyos valores señalan un crecimiento de 0,6 en términos trimestrales, durante el segundo trimestre y 0.0% para el segundo semestre.
Este hecho hace crecer el pesimismo sobre el desajuste presupuestario -será muy difícil cumplir con las previsiones de reducción del déficit- y sobre la evolución del empleo.
En cuanto al empleo debemos resaltar esta semana, dado el optimismo con el que se han comentado las cifras de junio, que no es oro todo lo que reluce. Contra la opinión del Gobierno, los datos son preocupantes. Si se estudian los últimos publicados y se tiene en cuenta su valor una vez realizadas las debidas correcciones por estacionalidad, se concluye que el número de parados ha crecido en 49.500. Precisamente, este incremento es el que lleva a empresarios y sindicatos a señalar que hasta finales de año la situación seguirá empeorando. La cifra de unos 90.000 parados más para finales de año, con una tasa rozando el 20.4%, se da casi por segura.
La difícil situación de las fábricas tampoco ofrece una tregua a la economía nacional. El Índice de Producción Industrial ha pasado de caer un 0,4% en marzo a retroceder un 1,6%. El Indicador de Confianza en la Industria también ha caído en mayo y en junio cerca de un 10%. Para más inri, la matriculación de turismos se hundió en mayo un 24,1% y en junio un 31,5%.
El Instituto de Estudios Económicos (IEE) en su estudio hecho público esta semana, advierte que España está en la 'frontera' de un posible rescate económico. España necesita urgentemente medidas para reducir el déficit de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos, así como una reforma profunda del mercado laboral y concluir de una vez la reestructuración el sistema financiero.
Las empresas necesitan una mayor facilidad de crédito, como claramente lo pone de manifiesto el repunte de los concursos de acreedores en el primer semestre del año, un 31% más que en diciembre de 2010. El ahogamiento financiero es la principal causa de destrucción de empleo, por lo que la acentuación de los problemas de liquidez de muchas empresas puede suponer un freno a la relativa mejora de las cifras de paro en el mes junio.
Pero, afortunadamente, no todos los datos conocidos a lo largo de la semana son pesimistas, también hay cifras que apuntan al optimismo.
Los datos relacionados con el consumo y los servicios se muestran más alentadores.
El Indicador de Confianza del Consumidor publicado por el ICO se incrementó en junio hasta anotar un nivel de 74,9, superior en seis décimas al de mayo y el más elevado de los 10 últimos meses.
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Siguen contradiciéndose. El ministro de Fomento, José Blanco, nos dijo el pa-sado martes que si España quiere evolucionar en infraestructuras deberá aumentar sus impuestos. Dos días después, Elena Salgado vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía nos dice: “puedo asegurar que a corto plazo no habrá ninguna modificación de los impuestos, ni directos ni indirectos”.
Posiblemente las declaraciones de la vicepresidenta segunda se deban a los datos que obran en su poder y que vaticinan un ‘crecimiento cero’ para el segundo semestre; al menos así lo indica el Indicador Sintético de Actividad (ISA), cuyos valores señalan un crecimiento de 0,6 en términos trimestrales, durante el segundo trimestre y 0.0% para el segundo semestre.
Este hecho hace crecer el pesimismo sobre el desajuste presupuestario -será muy difícil cumplir con las previsiones de reducción del déficit- y sobre la evolución del empleo.
En cuanto al empleo debemos resaltar esta semana, dado el optimismo con el que se han comentado las cifras de junio, que no es oro todo lo que reluce. Contra la opinión del Gobierno, los datos son preocupantes. Si se estudian los últimos publicados y se tiene en cuenta su valor una vez realizadas las debidas correcciones por estacionalidad, se concluye que el número de parados ha crecido en 49.500. Precisamente, este incremento es el que lleva a empresarios y sindicatos a señalar que hasta finales de año la situación seguirá empeorando. La cifra de unos 90.000 parados más para finales de año, con una tasa rozando el 20.4%, se da casi por segura.
La difícil situación de las fábricas tampoco ofrece una tregua a la economía nacional. El Índice de Producción Industrial ha pasado de caer un 0,4% en marzo a retroceder un 1,6%. El Indicador de Confianza en la Industria también ha caído en mayo y en junio cerca de un 10%. Para más inri, la matriculación de turismos se hundió en mayo un 24,1% y en junio un 31,5%.
El Instituto de Estudios Económicos (IEE) en su estudio hecho público esta semana, advierte que España está en la 'frontera' de un posible rescate económico. España necesita urgentemente medidas para reducir el déficit de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos, así como una reforma profunda del mercado laboral y concluir de una vez la reestructuración el sistema financiero.
Las empresas necesitan una mayor facilidad de crédito, como claramente lo pone de manifiesto el repunte de los concursos de acreedores en el primer semestre del año, un 31% más que en diciembre de 2010. El ahogamiento financiero es la principal causa de destrucción de empleo, por lo que la acentuación de los problemas de liquidez de muchas empresas puede suponer un freno a la relativa mejora de las cifras de paro en el mes junio.
Pero, afortunadamente, no todos los datos conocidos a lo largo de la semana son pesimistas, también hay cifras que apuntan al optimismo.
Los datos relacionados con el consumo y los servicios se muestran más alentadores.
El Indicador de Confianza del Consumidor publicado por el ICO se incrementó en junio hasta anotar un nivel de 74,9, superior en seis décimas al de mayo y el más elevado de los 10 últimos meses.
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