¿Emigrar o internacionalizar?
En los últimos meses tres compañeros ingenieros industriales, de lo mejor que tenemos en la región por su preparación y profesionalidad, se han trasladado al extranjero a trabajar.
Mi primera reacción al enterarme fue la que todos hemos pensado en los últimos tiempos viendo programas como Españoles por el Mundo; nos gastamos un dineral en educación para tener unos titulados de alto nivel, los formamos en empresas en sus primeros años laborales, y cuando están en plenitud de sus capacidades y empiezan a devolver a la sociedad todo lo que se le ha apoyado, EMIGRAN al extranjero, para que otros países se beneficien de toda esta inversión. Este es un razonamiento rápido que insisto todos hemos oído e incluso compartido últimamente, pero como ingeniero no me permito quedarme en lo superfluo, sino que entro a analizar las causas de esta situación.
Personalizando en estos tres casos que conozco bien y sacando conclusiones, llevaré éstas a la generalización para el resto de ingenieros que se van al extranjero. Los tres están en la treintena, habiendo sido capaces de desarrollar lo que podríamos llamar una exitosa carrera profesional como ingenieros.
El primero se va a un país del este de Europa a ayudar a crear una plataforma logística para una empresa murciana. Por lo tanto, sigue trabajando para una empresa murciana, ayudándola a ser más competitiva poniendo un pie en un país con el objetivo de exportar más al Este de Europa. El segundo ha sido fichado por la Comisión Europea representando a nuestro país como técnico experto en INGENIERIA. Y por último el tercero ha sido enviado a un país sudamericano por su empresa, multinacional española, para gestionar el negocio de esta empresa en Sudamérica.
¿Es esto realmente EMIGRAR? No lo creo. Los tres están mejorando la competitividad de las empresas españolas o murcianas, y por lo tanto creando riqueza aquí. Porque, ¿no estamos todos de acuerdo en que una de las bases de la mejora competitiva de la economía del país debe pasar por la internacionalización de las empresas? ¿Y a quién mandaría usted a abrir nuevos mercados y negocios? Pues a sus mejores profesionales, aquellos que están en su mejor momento y son capaces de realizar eso que parece tan difícil, la internacionalización.
Pero insisto, esto no es desperdiciar la inversión en educación, esto es aprovecharla al máximo para mejorar la riqueza regional a través de la internacionalización de nuestras empresas.
Desde la Administración regional se deben seguir impulsando medidas que favorezcan la internacionalización de las empresas, a la vez que desincentivar políticas de emigración de ingenieros al extranjero.
No queremos que los ingenieros murcianos se vayan a trabajar al extranjero, queremos que las ingenierías y empresas murcianas trabajen por todo el mundo. Es el buen camino; no trabajamos en Murcia, trabajamos en el mundo.
EMIGRAR NO, INTERNACIONALIZARSE SÍ.
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Mi primera reacción al enterarme fue la que todos hemos pensado en los últimos tiempos viendo programas como Españoles por el Mundo; nos gastamos un dineral en educación para tener unos titulados de alto nivel, los formamos en empresas en sus primeros años laborales, y cuando están en plenitud de sus capacidades y empiezan a devolver a la sociedad todo lo que se le ha apoyado, EMIGRAN al extranjero, para que otros países se beneficien de toda esta inversión. Este es un razonamiento rápido que insisto todos hemos oído e incluso compartido últimamente, pero como ingeniero no me permito quedarme en lo superfluo, sino que entro a analizar las causas de esta situación.
Personalizando en estos tres casos que conozco bien y sacando conclusiones, llevaré éstas a la generalización para el resto de ingenieros que se van al extranjero. Los tres están en la treintena, habiendo sido capaces de desarrollar lo que podríamos llamar una exitosa carrera profesional como ingenieros.
El primero se va a un país del este de Europa a ayudar a crear una plataforma logística para una empresa murciana. Por lo tanto, sigue trabajando para una empresa murciana, ayudándola a ser más competitiva poniendo un pie en un país con el objetivo de exportar más al Este de Europa. El segundo ha sido fichado por la Comisión Europea representando a nuestro país como técnico experto en INGENIERIA. Y por último el tercero ha sido enviado a un país sudamericano por su empresa, multinacional española, para gestionar el negocio de esta empresa en Sudamérica.
¿Es esto realmente EMIGRAR? No lo creo. Los tres están mejorando la competitividad de las empresas españolas o murcianas, y por lo tanto creando riqueza aquí. Porque, ¿no estamos todos de acuerdo en que una de las bases de la mejora competitiva de la economía del país debe pasar por la internacionalización de las empresas? ¿Y a quién mandaría usted a abrir nuevos mercados y negocios? Pues a sus mejores profesionales, aquellos que están en su mejor momento y son capaces de realizar eso que parece tan difícil, la internacionalización.
Pero insisto, esto no es desperdiciar la inversión en educación, esto es aprovecharla al máximo para mejorar la riqueza regional a través de la internacionalización de nuestras empresas.
Desde la Administración regional se deben seguir impulsando medidas que favorezcan la internacionalización de las empresas, a la vez que desincentivar políticas de emigración de ingenieros al extranjero.
No queremos que los ingenieros murcianos se vayan a trabajar al extranjero, queremos que las ingenierías y empresas murcianas trabajen por todo el mundo. Es el buen camino; no trabajamos en Murcia, trabajamos en el mundo.
EMIGRAR NO, INTERNACIONALIZARSE SÍ.
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