Historias banqueras
Esta historia es absolutamente verídica. No son historias vaqueras, si no banqueras. Verídica y típica, dados los tiempos que nos corren y a los capos que se socorren. Es auténtica, patética y peripatética, dado las personas que echan, los negocios que desechan y los ladrones que cosechan. Es tan real como la vida misma, tan viva como la peor pesadilla, y tan cierta como que es la mendicidad más vergonzante frente a las respuestas más vergonzosas. O desvergonzadas…
En un banco famoso por sus conocidas cuatro letras, al que entré como cliente que soy a pedir cuartelillo para que mi negocio pueda seguir respirando, manteniendo algún puesto de trabajo, pagando algún impuesto que otro, y empinando algún platosopa de vez en cuando.
- Hola, buenas… que vengo a ver como tienen ustedes el cuarto y mitad de póliza, o la media de préstamo con que socorrer una liquidez que me tira de las sisas porque ha menguado hasta la estrangulación…
- ¡Uff..!. A unos intereses tan altos, que es absurdo ni el proponérselo, señor mío.
- Bueno… pero dígame algo, por si fuese más barato que lo que me piden por el codillo en mi otra casquería, bella dama…
- Pues, si siendo cliente preferencial anda por el 8 más/menos, es que ni se lo digo…
- Pero eso es un auténtico disparate, una barbaridad, una atrocidad manifiesta…
- Ya… pero es que, como no hay dinero, pos-éstá-mú-caro, claro…
- Pero el dinero lo perdieron los sistemas financieros, ¿por qué nos castigan a nosotros..?
- Es que esto es un libremercao, y la cosa está así, y hay lo que hay…
- Bien, pero, los dineros públicos que se le han inyectado...
- ¡Ah!.. no sé, a nosotros no, desde luego… Pero, vamos, que no hay, y ya está…
- No hay, pero sus directivos se maman retribuciones monstruosas por la patilla.
- Es que para eso son accionistas. Y los accionistas, son accionistas.
- Pues es un robo, una indecencia, una inmoralidad, dadas las circunstancias…
- Vale… Pero es que, además, usted no sabe la deuda que tenemos que comprar al Estado.
- ¡Pero, coño!.. ¿Es que el dinero público que les embolsó ese estado ahora se lo están vendiendo a ese mismo estado cargándolo de intereses..?
- Bueno… Si usted quiere verlo así…
- Pues explíqueme, a ver si logro entenderlo, leches…
- La cuestión es que si quiere lo toma y si no lo deja…
- Como las lentejas.
- Sactamente.
- Posadiós, muy buenas…
- Que tenga un buen día, caballero.
- No será gracias a ustedes, joder…
La banca, mientras tanto, Ha sobrepasado los 10.000 millones de euros en inyecciones de dinero público (fondos del FROB) y se prevé un aporte adicional de 16.000 millones más. Pero sigue ahogando y arruinando empresas, tirando gente al paro, mandando a familias enteras a la calle, echando de sus casas a pobres viejos jubilados por haber avalado la de sus hijos… El otro día se me trastornó en el Juzgado una humilde mujer ante su marido enfermo al verse de sopetón, con toda la alevosía del mundo, con una amenaza brutal de la caja de turno, de esas que anuncian sus fundaciones por la tele diciendo lo buenas que son. En fin… No me extrañará nada, si un día, al igual que en los años 30 quemaron iglesias, se empezaran a quemar bancos… Sacando a sus empleados antes, naturalmente.
Pero es que nuestros políticos, todos ellos, izquierdas y derechas, PP y PSOE al alimón, estuvieron ambos dos de muy acuerdo en votar NO al sistema de dación en pago a la banca por deudas hipotecarias. Sangrante… Lo que demuestra, una vez más, que todas las ideologías y sus políticas están vendidas hasta las cejas al sistema financiero. Tampoco me extrañará que alguien hasta el culo de desesperación pegue fuego también un día de estos a las Cámaras… pero esta vez con los pájaros dentro, naturalmente.
En un banco famoso por sus conocidas cuatro letras, al que entré como cliente que soy a pedir cuartelillo para que mi negocio pueda seguir respirando, manteniendo algún puesto de trabajo, pagando algún impuesto que otro, y empinando algún platosopa de vez en cuando.
- Hola, buenas… que vengo a ver como tienen ustedes el cuarto y mitad de póliza, o la media de préstamo con que socorrer una liquidez que me tira de las sisas porque ha menguado hasta la estrangulación…
- ¡Uff..!. A unos intereses tan altos, que es absurdo ni el proponérselo, señor mío.
- Bueno… pero dígame algo, por si fuese más barato que lo que me piden por el codillo en mi otra casquería, bella dama…
- Pues, si siendo cliente preferencial anda por el 8 más/menos, es que ni se lo digo…
- Pero eso es un auténtico disparate, una barbaridad, una atrocidad manifiesta…
- Ya… pero es que, como no hay dinero, pos-éstá-mú-caro, claro…
- Pero el dinero lo perdieron los sistemas financieros, ¿por qué nos castigan a nosotros..?
- Es que esto es un libremercao, y la cosa está así, y hay lo que hay…
- Bien, pero, los dineros públicos que se le han inyectado...
- ¡Ah!.. no sé, a nosotros no, desde luego… Pero, vamos, que no hay, y ya está…
- No hay, pero sus directivos se maman retribuciones monstruosas por la patilla.
- Es que para eso son accionistas. Y los accionistas, son accionistas.
- Pues es un robo, una indecencia, una inmoralidad, dadas las circunstancias…
- Vale… Pero es que, además, usted no sabe la deuda que tenemos que comprar al Estado.
- ¡Pero, coño!.. ¿Es que el dinero público que les embolsó ese estado ahora se lo están vendiendo a ese mismo estado cargándolo de intereses..?
- Bueno… Si usted quiere verlo así…
- Pues explíqueme, a ver si logro entenderlo, leches…
- La cuestión es que si quiere lo toma y si no lo deja…
- Como las lentejas.
- Sactamente.
- Posadiós, muy buenas…
- Que tenga un buen día, caballero.
- No será gracias a ustedes, joder…
La banca, mientras tanto, Ha sobrepasado los 10.000 millones de euros en inyecciones de dinero público (fondos del FROB) y se prevé un aporte adicional de 16.000 millones más. Pero sigue ahogando y arruinando empresas, tirando gente al paro, mandando a familias enteras a la calle, echando de sus casas a pobres viejos jubilados por haber avalado la de sus hijos… El otro día se me trastornó en el Juzgado una humilde mujer ante su marido enfermo al verse de sopetón, con toda la alevosía del mundo, con una amenaza brutal de la caja de turno, de esas que anuncian sus fundaciones por la tele diciendo lo buenas que son. En fin… No me extrañará nada, si un día, al igual que en los años 30 quemaron iglesias, se empezaran a quemar bancos… Sacando a sus empleados antes, naturalmente.
Pero es que nuestros políticos, todos ellos, izquierdas y derechas, PP y PSOE al alimón, estuvieron ambos dos de muy acuerdo en votar NO al sistema de dación en pago a la banca por deudas hipotecarias. Sangrante… Lo que demuestra, una vez más, que todas las ideologías y sus políticas están vendidas hasta las cejas al sistema financiero. Tampoco me extrañará que alguien hasta el culo de desesperación pegue fuego también un día de estos a las Cámaras… pero esta vez con los pájaros dentro, naturalmente.




















