Carrillo de Albornoz anuncia un proyecto para reducir en un 15% las emisiones de dióxido de carbono
Tras la conclusión de las obras de la ampliación de la refinería, el proyecto C-10, y el inicio de la planta de SKSol, Repsol ahora proyecta un ambicioso plan de reducción de emisiones de dióxido de carbono, que requerirá de una inversión de 50 millones de euros hasta 2016. Así lo ha anunciado hoy el nuevo director de la refinería, Juan Antonio Carrillo de Albornoz.
El plan prevé una reducción del 15% de emisiones de CO2 o, lo que es lo mismo, la supresión de 240.000 toneladas al año de gases de efecto invernadero.
Otro de los objetivos que se ha impuesto Carrillo de Albornoz es profundizar en los sistemas de seguridad de la planta. La refinería, según ha indicado, ha batido su récord de cerca de año y medio sin registrarse un solo accidente con baja laboral. Aún así, la meta es 'cero accidentes'.
La refinería de Cartagena está trabajando al 100% de su capacidad de producción, lo que se traduce en la elaboración de unas 9,5 millones de toneladas de combustible al año, mayoritariamente gasóleo para automoción y queroseno para uso en la aviación y empleo doméstico, a lo que suma, aunque en menor proporción, la producción de coque y nafta. Aproximadamente el 50% de la producción se destina a la venta al exterior.
Carrillo de Albornoz, quien asumió oficialmente la dirección de la refinería el pasado 1 de febrero, prevé que la aplicación de los nuevos proyectos medioambientales generen nuevos empleos, aunque no pudo cifrar en qué número.
El plan prevé una reducción del 15% de emisiones de CO2 o, lo que es lo mismo, la supresión de 240.000 toneladas al año de gases de efecto invernadero.
Otro de los objetivos que se ha impuesto Carrillo de Albornoz es profundizar en los sistemas de seguridad de la planta. La refinería, según ha indicado, ha batido su récord de cerca de año y medio sin registrarse un solo accidente con baja laboral. Aún así, la meta es 'cero accidentes'.
La refinería de Cartagena está trabajando al 100% de su capacidad de producción, lo que se traduce en la elaboración de unas 9,5 millones de toneladas de combustible al año, mayoritariamente gasóleo para automoción y queroseno para uso en la aviación y empleo doméstico, a lo que suma, aunque en menor proporción, la producción de coque y nafta. Aproximadamente el 50% de la producción se destina a la venta al exterior.
Carrillo de Albornoz, quien asumió oficialmente la dirección de la refinería el pasado 1 de febrero, prevé que la aplicación de los nuevos proyectos medioambientales generen nuevos empleos, aunque no pudo cifrar en qué número.







