Jesús Morte dice que si fuera Arturo Fernández, líder de la patronal madrileña al que se ha acusado de pagar en 'B' a sus trabajadores, posiblemente habría dimitido
El presidente de la CREA, Jesús Morte, dice que si fuera Arturo Fernández, líder de la patronal madrileña al que se ha acusado de pagar en "B" a sus trabajadores, posiblemente habría dimitido al no haber podido aguantar la presión, pero reclama para los empresarios el derecho a la presunción de inocencia.Morte, quien como Fernández es uno de los vicepresidentes de la CEOE, anunció recientemente que no se presenta a la reelección como líder de la Confederación de Empresarios de Aragón (CREA), la patronal aragonesa, tras ocho años.
En una entrevista con Efe, repasa su labor al frente de la institución y diversos asuntos de actualidad, entre ellos los casos de Arturo Fernández y del extesorero del PP Luis Bárcenas o el debate sobre el estado de la nación.
Respecto a Fernández, considera que se ha visto sometido a un proceso mediático, que no judicial, y espera que las decisiones que tome en ese periodo de reflexión que ha pedido sean las mejores para él y para la CEOE, y al tiempo que reclama la presunción de inocencia para los empresarios, también que caiga "todo el peso de la ley" sobre cualquiera que haya podido cometer un delito.
En cuanto a Bárcenas, también reivindica la presunción de inocencia y que "la pague" si se demuestra que se llevó dinero de "alrededor" del PP, pero a su juicio los "escándalos del sistema financiero" son iguales o mayores, porque ha habido gestores que han dejado cajas y bancos en la ruina, "y encima se han llevado ocho o diez millones".
Morte valora, por otra parte, las medidas anunciadas por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el debate sobre el estado de la nación, como la movilización de 45.000 millones de euros para apoyar la liquidez de empresas, que pymes y autónomos no paguen el IVA hasta que hayan cobrado una factura (que en su opinión debería ponerse en marcha directamente) o el "guiño" a los emprendedores, pero insiste en que lo importante es que se pongan en práctica.
En cuanto a su decisión de no presentarse a la reelección como presidente de la CREA, insiste en que se trata de una decisión personal y que ha estado tiempo suficiente al frente de la institución para dejar paso a alguien que quiera "sacrificarse".
"Me voy porque ya llevo ocho años, punto y final", sentencia Morte, quien reconoce que solo pensaba dirigir la CREA cuatro años, pero decidió repetir para intentar contribuir a minorar la mala situación del país y de Aragón, pero lo cierto es que la crisis personalmente le ha superado.
Lo que sí ha hecho, asegura, es poner toda su "voluntad" y "pasión" en la CREA y luchar contra la crisis desde su capacidad de maniobra y está convencido de que la situación no es peor que hace cuatro años, que en los últimos meses se han ido vislumbrando luces de mejoría y que posiblemente 2013 sea el último año de la crisis, lo que se traduce en que se comenzará a crecer "desde el suelo".
Morte apunta, no obstante, que la gran reforma pendiente es de "mentalidades", porque mientras se siga pensando que España "nada en la abundancia" y es "jauja" no habrá ninguna posibilidad de que las normas tengan sentido, y la pedagogía empieza "con el ejemplo" de las personas con cargos de responsabilidad.








