Sin sensación de urgencia
Es cuando menos llamativo que los máximos responsables políticos europeos hayan decidido abordar los problemas pendientes sin urgencia, o al menos sin querer transmitir sensación de urgencia, dado que, en las Bolsas, a las fuertes caídas de la semana anterior, han seguido los no menos intensos recortes de esta semana. El Ibex ha cerrado en negativo nueve de las diez últimas sesiones, y tras caer un 4,5% esta semana acumula ya un descenso del 9,6% en dos semanas. El Eurostoxx cayó un 4% en la semana, tras el 3% de la semana anterior. El S&P y el Nasdaq cayeron un 2% en la semana, y el Dow algo menos, un 1,4%. Las Bolsas asiáticas también han sufrido caídas, salvo el Shanghai Composite, que cerró la semana con una ligera subida.
En una situación normal, los primeros beneficios empresariales publicados, como los de JP Morgan, Citi o Google, que han sido buenos, habrían animado a las Bolsas, pero en esta ocasión el entorno macroeconómico y político lo dominan todo. Y en ese entorno hemos visto como el pasado lunes la reunión del Ecofin en Europa terminaba sin ninguna decisión, hemos visto también el miércoles pasado a Bernanke en su comparecencia ante el Congreso teniendo que recurrir, de forma desesperada, a una posible QE3 para levantar, por unos breves momentos, los ánimos de los inversores, y hemos visto como el jueves se suspendía, a instancias de Alemania, la reunión de líderes europeos prevista para el viernes. Alemania señaló, con razón, que reunirse sin haber consensuado previamente las ideas básicas no tenía sentido alguno. Todo esto, unido a que el bono español e italiano se acercaron al 6% de tipo de interés, y a un mal dato de confianza del consumidor americano de la universidad de Michigan publicado el viernes, han determinado una semana bajista en las Bolsas, si bien el cierre de las plazas americanas el viernes fue positivo.
Una semana en la que los mercados refugio como el oro, el bund y el Tbond han seguido atrayendo dinero. El oro llegó a las puertas de los 1.600 dólares, y el bund y el Tbond cerraron el viernes a un tipo de interés por debajo del 3% en ambos casos. La respuesta de los inversores es posicionarse en activos seguros o al menos aparentemente seguros, sin mirar el precio. Esta tendencia de los inversores a posicionarse en activos refugio generando pequeñas burbujas es algo que nos inquieta a medio plazo, ya que una subida de los tipos del bund y del T bond pasará factura a las Bolsas.
Tras el cierre de los mercados europeos el viernes ha habido dos noticias de relieve. La primera es la publicación de los test de estrés de la banca europea, que no ha deparado sorpresas. Como el año pasado, estos test pierden su valor al no incluir el posible impacto de una crisis de deuda soberana en los balances de la banca europea. Es curioso como los tres grandes Bancos franceses, BNP, Societé y Credit Agricole, que han perdido en Bolsa en al última semana un 10% por su exposición a la deuda griega, sin embargo sacan una magnífica nota en los test. Otro aspecto discutible de los test es el de los escenarios que se plantean como "estresantes", que podrían quedarse cortos. En todo caso está bien que haya una mayor transparencia y servirá para evaluar mejor a los Bancos.
La otra noticia relevante es el anuncio de que los líderes europeos se reunirán el jueves próximo, aparentemente para acordar que el Fondo de Estabilización pueda comprar bonos soberanos en el mercado secundario. Si esto es así, podría dar una calma transitoria a los mercados de bonos periféricos, pero nuestra opinión sigue siendo que o se aborda un plan integral de reestructuración de la deuda a nivel de toda la zona euro, uno de cuyos mecanismos, pero no el único, podría ser la compra con descuento en los mercados secundarios, o seguiremos sufriendo turbulencias y ataques al euro, una divisa a al que las veleidades del BCE y de los líderes europeos han puesto en peligro.
Mantenemos nuestras dudas sobre el proceso político europeo para resolver los problemas generados por la deuda excesiva de algunas economías y sistemas bancarios, y por ello nuestra posición fundamental de fondo seguiría siendo la de la cautela. Sin embargo, con el S&P por encima de los 1.300 puntos y con la expectativa de que haya algunos avances en la cumbre europea del próximo jueves, seríamos más bien positivos para esta semana, aunque nos es difícil tomar una posición táctica en contra de la idea de fondo que mantenemos, que sigue siendo la del ajuste de valor de activos consiguiente a la futura subida de los tipos del bund y del T Bond.
Como dice el gestor de Pimco Mohamed el Erian, ese ajuste y en general la solución a los problemas de la deuda excesiva, va a ser una película a cámara lenta (slow motion track) y por tanto tras dos semanas tan bajistas como las que hemos vivido debería venir algo de calma.
Apostaríamos por tanto por un cierto rebote en los mercados más castigados, apoyándonos también en la salida a cotizar de Bankia y Banca Cívica y en la publicación de numerosos resultados empresariales. Más de un 20% de las empresas del S&P publican resultados esta semana, entre ellas General Electric, Bank of America, IBM, American Express, Intel, Coca Cola, Goldman Sachs o Apple, entre otras.
En una situación normal, los primeros beneficios empresariales publicados, como los de JP Morgan, Citi o Google, que han sido buenos, habrían animado a las Bolsas, pero en esta ocasión el entorno macroeconómico y político lo dominan todo. Y en ese entorno hemos visto como el pasado lunes la reunión del Ecofin en Europa terminaba sin ninguna decisión, hemos visto también el miércoles pasado a Bernanke en su comparecencia ante el Congreso teniendo que recurrir, de forma desesperada, a una posible QE3 para levantar, por unos breves momentos, los ánimos de los inversores, y hemos visto como el jueves se suspendía, a instancias de Alemania, la reunión de líderes europeos prevista para el viernes. Alemania señaló, con razón, que reunirse sin haber consensuado previamente las ideas básicas no tenía sentido alguno. Todo esto, unido a que el bono español e italiano se acercaron al 6% de tipo de interés, y a un mal dato de confianza del consumidor americano de la universidad de Michigan publicado el viernes, han determinado una semana bajista en las Bolsas, si bien el cierre de las plazas americanas el viernes fue positivo.
Una semana en la que los mercados refugio como el oro, el bund y el Tbond han seguido atrayendo dinero. El oro llegó a las puertas de los 1.600 dólares, y el bund y el Tbond cerraron el viernes a un tipo de interés por debajo del 3% en ambos casos. La respuesta de los inversores es posicionarse en activos seguros o al menos aparentemente seguros, sin mirar el precio. Esta tendencia de los inversores a posicionarse en activos refugio generando pequeñas burbujas es algo que nos inquieta a medio plazo, ya que una subida de los tipos del bund y del T bond pasará factura a las Bolsas.
Tras el cierre de los mercados europeos el viernes ha habido dos noticias de relieve. La primera es la publicación de los test de estrés de la banca europea, que no ha deparado sorpresas. Como el año pasado, estos test pierden su valor al no incluir el posible impacto de una crisis de deuda soberana en los balances de la banca europea. Es curioso como los tres grandes Bancos franceses, BNP, Societé y Credit Agricole, que han perdido en Bolsa en al última semana un 10% por su exposición a la deuda griega, sin embargo sacan una magnífica nota en los test. Otro aspecto discutible de los test es el de los escenarios que se plantean como "estresantes", que podrían quedarse cortos. En todo caso está bien que haya una mayor transparencia y servirá para evaluar mejor a los Bancos.
La otra noticia relevante es el anuncio de que los líderes europeos se reunirán el jueves próximo, aparentemente para acordar que el Fondo de Estabilización pueda comprar bonos soberanos en el mercado secundario. Si esto es así, podría dar una calma transitoria a los mercados de bonos periféricos, pero nuestra opinión sigue siendo que o se aborda un plan integral de reestructuración de la deuda a nivel de toda la zona euro, uno de cuyos mecanismos, pero no el único, podría ser la compra con descuento en los mercados secundarios, o seguiremos sufriendo turbulencias y ataques al euro, una divisa a al que las veleidades del BCE y de los líderes europeos han puesto en peligro.
Mantenemos nuestras dudas sobre el proceso político europeo para resolver los problemas generados por la deuda excesiva de algunas economías y sistemas bancarios, y por ello nuestra posición fundamental de fondo seguiría siendo la de la cautela. Sin embargo, con el S&P por encima de los 1.300 puntos y con la expectativa de que haya algunos avances en la cumbre europea del próximo jueves, seríamos más bien positivos para esta semana, aunque nos es difícil tomar una posición táctica en contra de la idea de fondo que mantenemos, que sigue siendo la del ajuste de valor de activos consiguiente a la futura subida de los tipos del bund y del T Bond.
Como dice el gestor de Pimco Mohamed el Erian, ese ajuste y en general la solución a los problemas de la deuda excesiva, va a ser una película a cámara lenta (slow motion track) y por tanto tras dos semanas tan bajistas como las que hemos vivido debería venir algo de calma.
Apostaríamos por tanto por un cierto rebote en los mercados más castigados, apoyándonos también en la salida a cotizar de Bankia y Banca Cívica y en la publicación de numerosos resultados empresariales. Más de un 20% de las empresas del S&P publican resultados esta semana, entre ellas General Electric, Bank of America, IBM, American Express, Intel, Coca Cola, Goldman Sachs o Apple, entre otras.





















