El desacuerdo presupuestario ha obligado al presidente Barack Obama a aplicar recortes de gasto
Sin haberse recuperado plenamente del susto recibido en las elecciones italianas, los mercados afrontan con incertidumbre las consecuencias del desacuerdo presupuestario en EEUU, que ha obligado al presidente Barack Obama a aplicar recortes de gasto que amenazan con paralizar al gobierno.
La desconfianza con la que recibieron las bolsas y los mercados de deuda europeos el resultado electoral en Italia, con un panorama político de difícil gobernabilidad, se ha traducido en España en una recuperación, tanto en la prima de riesgo como en la bolsa, pero no en otros mercados europeos, sobre todo Milán (-3,44%), que refleja las sombras en el país transalpino, donde previsiblemente habrá nuevas elecciones.
A ello se ha sumado la consumación del divorcio en materia presupuestaria en el Congreso de EEUU entre Obama y los republicanos, que ha obligado al presidente a aplicar recortes del gasto público de 85.000 millones de dólares para lo que resta de año fiscal 2013 (hasta el 30 de septiembre).
Este ajuste del gasto afecta principalmente el presupuesto de defensa (13%) y menos a otros departamentos (9%), y posiblemente supondrá una pérdida de empleo notable (750.000 personas) y restará medio punto porcentual al PIB, con el los inversores ya tienen motivo para el desaliento si se confirman estas previsiones.
Además, en las próximas semanas esta reducción del gasto puede obligar al gobierno estadounidense a paralizar parcialmente su actividad por falta de fondos.
Los mercados, pues, vuelven a ser un escenario de tensión, sobre todo porque en EEUU se publican los datos del desempleo en febrero, y además el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) evalúa la política monetaria, igual que hacen en sus ámbitos el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón.
Los analistas de mercado apuntan a que el BCE puede volver a reducir los tipos de interés en su reunión mensual, debido a la baja tasa de inflación en febrero (1,8% en la zona del euro).
En España, el Ministerio de Empleo publica el paro registrado y la afiliación a la Seguridad Social en febrero.
Además, hay una nueva subasta de bonos el jueves, tras el sobresalto que dio el pasado martes la prima de riesgo por las noticias electorales de Italia, cuando superó de nuevo los 400 puntos básicos, pero se volvió a estabilizar el viernes en 368, diez más que una semana antes.
Comienza la segunda tanda de cinco días de huelga convocada por los sindicatos de Iberia contra el plan de ajuste de la aerolínea, una vez que su matriz, IAG, confirmara el despido de 3.807 personas y la necesidad de una "permanente" reestructuración, tras perder el grupo el pasado año 923 millones de euros, achacable sobre todo al saneamiento de la compañía española.
Iberia ha cancelado para la ocasión casi 1.300 vuelos, entre el 4 y el 8 de marzo, que afectan a 431 de la aerolínea, 100 a Iberia Express, 316 a Vueling y 434 a Air Nostrum.
En Bruselas, el lunes se reúne el Eurogrupo para analizar la petición de ayuda de Chipre y para dar el visto bueno a la segunda revisión del programa de saneamientos financieros de España.
Y además se conoce el miércoles la segunda revisión del PIB de la zona del euro en el cuarto trimestre.
La bolsa ha subido un ligero 0,1% en la semana y acumula un 0,24 de ganancia en este 2013, a pesar del varapalo del martes con un descenso superior al 3%, del que se fue recuperando paulatinamente.
Muy parecido el comportamiento al de Wall Street, que ignoró la amenaza de recortes de gasto y avanzó en la semana un 0,64 % y acumula un 7,52 % en el año.
El petróleo se ha moderado por la situación presupuestaria de EEUU (110,4 dólares/barril el Brent y 90,68 el Texas), y el euro ha perdido el nivel de 1,30 dólares (1,2983) por los rumores sobre una eventual bajada de tipos en Europa.



