Salvados por la segunda derivada
¿Qué sería de nuestros gobernantes sin la segunda derivada en tiempos de cris?. Nada, serían carne de cañón. Estarían condenados a dar malas noticias sin el paliativo que permite jugar con los números, haciendo malabarismos, y convirtiendo las malas en buenas noticias. No sé quién inventó la segunda derivada –al fin y al cabo soy de letras- pero si no las hubieran inventado los matemáticos, las habrían reinventado los políticos en nuestra era de comunicación de masas.
Porque, dígamoslo claramente, el paro –el registrado y el otro, que manda romanas que nos den malas noticias y después aún peores porque haya dos formas de medir el paro- sigue aumentando ferozmente en nuestro país, y el producto interior bruto sigue cayendo de forma estrepitosa y el pais lleva para seis años de economía deprimente y de deterioro social aterrador. Pero gracias a la segunda derivada, los responsables económicos que nos dirigen (y a los que sinceramente compadezco por haber llegado al poder en tan nefastas circunstancias) podrán proclamar sin temor a mentir, que “ha disminuido el ritmo de incremento del paro”, o que “se ha detenido el incremento del deterioro del PIB” o que hemos “tocado suelo” simplemente por el hecho de que la acelaración –que no es lo mismo que la velocidad- a la que vamos empeorando ha disminuido.
¿Significa esto que el paro ha descendido, que el PIB ha mejorado o que la economía se está reponiendo?. Pues no es eso exactamente, te dirá el portavoz del departamento ministerial correspondiente. Entonces ¿son malas o buenas noticias?. Naturalmente ¡son buenas y malas noticias al mismo tiempo!. Al fin y al cabo….
Lo que sí sabemos desgraciadamente es que, cuanto más parados haya, menor será el ritmo de incremento del paro, ya que se amplía la base sobre la que se calcula el aumento. Aunque todo es posible en esta crisis. Si siguiera aumentando el ritmo de incremento del paro, en tres o cuatro años estaríamos todos parados y eso, incluso para nuestra esclerótica, ineficiente, poco competitiva y estatalizada economía, sería francamente complicado de alcanzar.
Más artículos de Dionisio Escarabajal, en su blog del Círculo de Economía
Porque, dígamoslo claramente, el paro –el registrado y el otro, que manda romanas que nos den malas noticias y después aún peores porque haya dos formas de medir el paro- sigue aumentando ferozmente en nuestro país, y el producto interior bruto sigue cayendo de forma estrepitosa y el pais lleva para seis años de economía deprimente y de deterioro social aterrador. Pero gracias a la segunda derivada, los responsables económicos que nos dirigen (y a los que sinceramente compadezco por haber llegado al poder en tan nefastas circunstancias) podrán proclamar sin temor a mentir, que “ha disminuido el ritmo de incremento del paro”, o que “se ha detenido el incremento del deterioro del PIB” o que hemos “tocado suelo” simplemente por el hecho de que la acelaración –que no es lo mismo que la velocidad- a la que vamos empeorando ha disminuido.
¿Significa esto que el paro ha descendido, que el PIB ha mejorado o que la economía se está reponiendo?. Pues no es eso exactamente, te dirá el portavoz del departamento ministerial correspondiente. Entonces ¿son malas o buenas noticias?. Naturalmente ¡son buenas y malas noticias al mismo tiempo!. Al fin y al cabo….
Lo que sí sabemos desgraciadamente es que, cuanto más parados haya, menor será el ritmo de incremento del paro, ya que se amplía la base sobre la que se calcula el aumento. Aunque todo es posible en esta crisis. Si siguiera aumentando el ritmo de incremento del paro, en tres o cuatro años estaríamos todos parados y eso, incluso para nuestra esclerótica, ineficiente, poco competitiva y estatalizada economía, sería francamente complicado de alcanzar.
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