El INE rectifica al alza el IPC en febrero en España y lo sitúa en el 2,8%
Los precios subieron en febrero dos décimas y dejaron la inflación interanual en el 3% en el caso de la Región y del 2,8% en el conjunto de España -una décima más que el IPC Adelantado publicado el pasado 28 de febrero-, según los datos confirmados hoy por el Instituto Nacional de Estadística.
El grupo que más influyó en la subida fue el transporte, con una tasa del 2,8%, seis décimas más que en enero, por el alza de los precios de los carburantes y lubricantes, seguidos de la medicina, por los precios de los medicamentos y otros productos de farmacia.
En cuanto a la inflación subyacente -que excluye la variación de los precios de los alimentos frescos y la energía- también aumentó una décima, hasta el 2,3%, con lo que mantiene la diferencia con la tasa del índice general en cinco décimas, mientras que con respecto al mes anterior el IPC subió al 0,2%.
Los precios subieron en trece comunidades autónomas y lo hicieron en mayor medida en Andalucía (un 0,3 por ciento), mientras que se mantuvieron estables en cuatro y bajaron en la ciudad autónoma de Ceuta, un 0,1 por ciento.
Además de Andalucía, con un 0,3 por ciento, los precios subieron más en Aragón, Asturias, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Madrid, Murcia y La Rioja, todas ellas con un 0,2 por ciento, además de en la ciudad autónoma de Melilla.
Con subidas inferiores a la media nacional se situaron las autonomías de Castilla-La Mancha, Cataluña y País Vasco, todas ellas con el 0,1 por ciento, mientras que se mantuvieron estables en Baleares, Canarias, Cantabria y Navarra.
En cuanto a la tasa interanual (en los últimos doce meses), los precios subieron en todas las comunidades y lo hicieron en mayor medida en Cantabria (3,6), Cataluña (3,3), Baleares (3,1), Murcia y Castilla y León (ambas con el 3,0).
Los menores incrementos se registraron en Canarias (2,0), Madrid y Navarra (ambas con el 2,5), así como en Ceuta y Melilla, con el 1,7 y el 1,2 por ciento, respectivamente.
Croem: la culpa, de la Administración
A juicio de la patronal murciana Croem, la inflación se mantuvo en febrero en niveles elevados debido a las subidas de los impuestos al consumo como el IVA, los aumentos de precios regulados del agua, electricidad, medicinas y matrículas universitarias y el encarecimiento de los productos energéticos, mas que a factores intrínsecos a la propia dinámica empresarial.
Por su parte, la Cámara de Comercio de Murcia subraya que la inflación regional "sigue siendo alta en relación a los niveles de consumo actuales", y subraya que ello perjudica la capacidad competitiva de las empresas exportadoras.
Croem añade que si se descuentan dichos efectos, se aprecia una notable moderación de los precios "debido al esfuerzo de las empresas para no trasladar las subidas impositivas a los precios finales, pese a las dificultades que afrontan muchas de ellas".
En comparación con enero, el nivel general de precios aumentó un 0,2% -tasa idéntica a la nacional-, muy influenciado por las alzas de Medicina (+1,2%) y Transporte (+1,4%).
Por otra parte, si no se tiene en cuenta el comportamiento de los elementos más volátiles como energía y alimentos no elaborados, se observa que la inflación subyacente aumentó una décima, hasta el 2,6%, manteniendo el diferencial con la media española (+2,3%).
El grupo que más influyó en la subida fue el transporte, con una tasa del 2,8%, seis décimas más que en enero, por el alza de los precios de los carburantes y lubricantes, seguidos de la medicina, por los precios de los medicamentos y otros productos de farmacia.
En cuanto a la inflación subyacente -que excluye la variación de los precios de los alimentos frescos y la energía- también aumentó una décima, hasta el 2,3%, con lo que mantiene la diferencia con la tasa del índice general en cinco décimas, mientras que con respecto al mes anterior el IPC subió al 0,2%.
Los precios subieron en trece comunidades autónomas y lo hicieron en mayor medida en Andalucía (un 0,3 por ciento), mientras que se mantuvieron estables en cuatro y bajaron en la ciudad autónoma de Ceuta, un 0,1 por ciento.
Además de Andalucía, con un 0,3 por ciento, los precios subieron más en Aragón, Asturias, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Madrid, Murcia y La Rioja, todas ellas con un 0,2 por ciento, además de en la ciudad autónoma de Melilla.
Con subidas inferiores a la media nacional se situaron las autonomías de Castilla-La Mancha, Cataluña y País Vasco, todas ellas con el 0,1 por ciento, mientras que se mantuvieron estables en Baleares, Canarias, Cantabria y Navarra.
En cuanto a la tasa interanual (en los últimos doce meses), los precios subieron en todas las comunidades y lo hicieron en mayor medida en Cantabria (3,6), Cataluña (3,3), Baleares (3,1), Murcia y Castilla y León (ambas con el 3,0).
Los menores incrementos se registraron en Canarias (2,0), Madrid y Navarra (ambas con el 2,5), así como en Ceuta y Melilla, con el 1,7 y el 1,2 por ciento, respectivamente.
Croem: la culpa, de la Administración
A juicio de la patronal murciana Croem, la inflación se mantuvo en febrero en niveles elevados debido a las subidas de los impuestos al consumo como el IVA, los aumentos de precios regulados del agua, electricidad, medicinas y matrículas universitarias y el encarecimiento de los productos energéticos, mas que a factores intrínsecos a la propia dinámica empresarial.
Por su parte, la Cámara de Comercio de Murcia subraya que la inflación regional "sigue siendo alta en relación a los niveles de consumo actuales", y subraya que ello perjudica la capacidad competitiva de las empresas exportadoras.
Croem añade que si se descuentan dichos efectos, se aprecia una notable moderación de los precios "debido al esfuerzo de las empresas para no trasladar las subidas impositivas a los precios finales, pese a las dificultades que afrontan muchas de ellas".
En comparación con enero, el nivel general de precios aumentó un 0,2% -tasa idéntica a la nacional-, muy influenciado por las alzas de Medicina (+1,2%) y Transporte (+1,4%).
Por otra parte, si no se tiene en cuenta el comportamiento de los elementos más volátiles como energía y alimentos no elaborados, se observa que la inflación subyacente aumentó una décima, hasta el 2,6%, manteniendo el diferencial con la media española (+2,3%).

