Cómpreme una feria... señorito
… Que no vale más que un real (así cantaba la Montiel). Cada vez que largo estopa contra el centralismo murciano en defensa de Ifepa –y parece que estoy yo solo en esta cruzada, joer– casi siempre suelen soltar desde la ciudadela dual su más manida y patética justificación: que no es cosa de la comunidad autónoma, si no del municipio de Murcapi (propongo este nombre para diferenciar de una puñetera vez ambas Murcias y no se aprovechen más de ello), y que si cada ayuntamiento tiene derecho, y que si tal y que si cual, tío Pascual… Falso. Es mentira. Un embuste como la copa de un pino. Ahora que han invitado a tomar el té moruno a los jequedólares de la mano de la Arab Investment Fórum, para ver y oír la venta de los proyectos-estrella que pone en el escaparate nuestra Comunidad Autónoma… bueno, inversión lo llaman, o sea, Conténtpolis, la Paramount, el Gorguel, etc., también figura, naturalmente, la Feria y Palacio de Congresos de Murcia. Ahora sí, transformada por arte de birlibirloque de proyecto municipal en proyecto regional. Esto es, ni sí ni no, si no todo lo contrario…
Y es que, más tarde o más temprano, las excusas, los escondrijos, las trapisondas y las trampas/engañabobos, acaban cayéndose por su propio peso. Es la comunidad que se dice de todos la que está detrás, apoyando y defendiendo la injusticia de quitar a unos para regalar a otros. La que le dá igual gobernar con agravios comparativos si se trata de ejercer centralismo capital. La que se pasa por los forros y por los de sus muñidores los autorizados informes de varios foros y universidades que advierten de un grave error, de que van a cometer y acometer algo contrario al interés político, social y económico del conjunto de la región. Pero bueno, la política también es hacer lo contrario a lo que se debe y, sobre todo, lo contrario a lo que se dice, lo que se pregona y lo que se promete defender en y con otras actuaciones que (aún) no son de la apetencia autófaga de la Murcia-ombligo.
Y como no tienen explicaciones mínimamente razonables, su lógica y su sentido común orbita alrededor de los malos accesos a Ifepa… de su peor situación… joer, ¿entonces por eso quieren ponerla en Espinardo? ¿Porque así estará más en el centro de la región, de sus comunicaciones viarias, del futuro aeropuerto de Corvera…? Hay que ser cínicos, apañaos… o tontos. Es que dicen sus ínclitos que gracias a ella su sector de hostelería alcanzará la vida eterna… Los de Murcia city, claro… Entonces, díganme sus eminencias, ¿cómo la venden como proyecto estrella de la community, si es rigurosamente incierto? Así pues, no es verdad en absoluto cuando aluden a que cada municipio como tal tiene derecho a aspirar a… Porque la responsabilidad de la comunidad debe estar por encima de los derechos municipales. Y no que los derechos de la capital estén por encima de los derechos de la región… Y punto pelota.
Pero lo sangrante es que a este desatino se le suman organizaciones camerales y empresariales que trascienden –o deberían trascender– la mera radicación de donde residen a lo que representan. Porque no son locales. Son regionales. No son de Murcia ciudad, son de Murcia región. Como la misma comunidad. Pero también les da tres leches… Actúan con igual sentido centralista. Radical, ciego e inconsecuente.
¿Y qué es lo que hacemos aquí?.. Nada. Dejarnos esquilar mansamente. Sin una sola protesta. Sin una mínima acción. Sin una pobre iniciativa. Sin nada. Como en el silencio de los borregos… Y lo cierto es que los empresarios de por acá podemos hacer unas cuantas cosicas. Pocas pero efectivas. Y con toda la legalidad y legitimidad del mundo. Y darles unos sorbillos de su propia medicina. Tengo por seguro que les iba a escocer como sal en la herida. Y me juego mi paquete de cromos que les íbamos a enseñar lo que no quieren aprender… Lo que pasa es que no tenemos lo que hace falta tener. Por eso no nos lo creemos… Y, claro, así nos va.
Y es que, más tarde o más temprano, las excusas, los escondrijos, las trapisondas y las trampas/engañabobos, acaban cayéndose por su propio peso. Es la comunidad que se dice de todos la que está detrás, apoyando y defendiendo la injusticia de quitar a unos para regalar a otros. La que le dá igual gobernar con agravios comparativos si se trata de ejercer centralismo capital. La que se pasa por los forros y por los de sus muñidores los autorizados informes de varios foros y universidades que advierten de un grave error, de que van a cometer y acometer algo contrario al interés político, social y económico del conjunto de la región. Pero bueno, la política también es hacer lo contrario a lo que se debe y, sobre todo, lo contrario a lo que se dice, lo que se pregona y lo que se promete defender en y con otras actuaciones que (aún) no son de la apetencia autófaga de la Murcia-ombligo.
Y como no tienen explicaciones mínimamente razonables, su lógica y su sentido común orbita alrededor de los malos accesos a Ifepa… de su peor situación… joer, ¿entonces por eso quieren ponerla en Espinardo? ¿Porque así estará más en el centro de la región, de sus comunicaciones viarias, del futuro aeropuerto de Corvera…? Hay que ser cínicos, apañaos… o tontos. Es que dicen sus ínclitos que gracias a ella su sector de hostelería alcanzará la vida eterna… Los de Murcia city, claro… Entonces, díganme sus eminencias, ¿cómo la venden como proyecto estrella de la community, si es rigurosamente incierto? Así pues, no es verdad en absoluto cuando aluden a que cada municipio como tal tiene derecho a aspirar a… Porque la responsabilidad de la comunidad debe estar por encima de los derechos municipales. Y no que los derechos de la capital estén por encima de los derechos de la región… Y punto pelota.
Pero lo sangrante es que a este desatino se le suman organizaciones camerales y empresariales que trascienden –o deberían trascender– la mera radicación de donde residen a lo que representan. Porque no son locales. Son regionales. No son de Murcia ciudad, son de Murcia región. Como la misma comunidad. Pero también les da tres leches… Actúan con igual sentido centralista. Radical, ciego e inconsecuente.
¿Y qué es lo que hacemos aquí?.. Nada. Dejarnos esquilar mansamente. Sin una sola protesta. Sin una mínima acción. Sin una pobre iniciativa. Sin nada. Como en el silencio de los borregos… Y lo cierto es que los empresarios de por acá podemos hacer unas cuantas cosicas. Pocas pero efectivas. Y con toda la legalidad y legitimidad del mundo. Y darles unos sorbillos de su propia medicina. Tengo por seguro que les iba a escocer como sal en la herida. Y me juego mi paquete de cromos que les íbamos a enseñar lo que no quieren aprender… Lo que pasa es que no tenemos lo que hace falta tener. Por eso no nos lo creemos… Y, claro, así nos va.




















