El periódico paso de mano en mano hasta su cierre definitivo en 2010
El juzgado de lo Social número Uno de Murcia ha declarado en situación de insolvencia a Prensa del Sureste, la editora de los periódicos El Faro de Murcia, El Faro de Cartagena y Crónica del Sureste, por un importe de 120.000 euros, que reclamaban algunos de sus antiguos trabajadores por impago de salarios e indemnizaciones tras su cierre.
Esta empresa llegó a contar con una plantilla de 51 de trabajadores que, en los últimos meses de vida del periódico, acudían a la redacción aunque sabían que no saldrían a la calle al día siguiente pues ni siquiera tenía papel para imprimirlos.
La empresa llegó a Murcia en 2001 de la mano de un empresario propietario de otras cabeceras El Faro en España y fue vendida a Trinitario Casanova. Este, posteriormente, la traspasó a Tumbo de Privilegios por 1 euro. Esta firma, propiedad de José María Sayago y Fernando Sánchez Lázaro, era la editora del periódico gratuito económico 'Negocio'.
Los dos empresarios se desvincularon posteriormente de Prensa del Sureste y la vendieron, según fuentes periodísticas por 1,3 millones de euros, a 'Se puede comunicación SL', una empresa con domicilio en Madrid vinculada al sector fotovoltaico. Ésta fue la última propietaria del periódico, que cerró en 2010.
Esta empresa llegó a contar con una plantilla de 51 de trabajadores que, en los últimos meses de vida del periódico, acudían a la redacción aunque sabían que no saldrían a la calle al día siguiente pues ni siquiera tenía papel para imprimirlos.
La empresa llegó a Murcia en 2001 de la mano de un empresario propietario de otras cabeceras El Faro en España y fue vendida a Trinitario Casanova. Este, posteriormente, la traspasó a Tumbo de Privilegios por 1 euro. Esta firma, propiedad de José María Sayago y Fernando Sánchez Lázaro, era la editora del periódico gratuito económico 'Negocio'.
Los dos empresarios se desvincularon posteriormente de Prensa del Sureste y la vendieron, según fuentes periodísticas por 1,3 millones de euros, a 'Se puede comunicación SL', una empresa con domicilio en Madrid vinculada al sector fotovoltaico. Ésta fue la última propietaria del periódico, que cerró en 2010.







