Los dos dirigentes defienden un límite del déficit público por Ley y rechazan, de momento, la emisión de ‘eurobonos’
La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, han acordado proponer la creación de un "verdadero gobierno económico" para la zona euro. El Gobierno lo formarían los jefes de Estado o de Gobierno, con reuniones periódicas cada seis meses y con un presidente que se mantendría en el cargo durante dos años y medio. Los dos mandatarios proponen también que el primer presidente de este ‘gobierno’ sea el titular del Consejo Europeo, Van Rompuy.
Los líderes francés y alemán se reunieron en París en una ‘minicumbre’ en la que abordaron medidas para tratar de frenar la nueva recesión a la que se enfrenta Europa, además de atajar la crisis de deuda.
Sarkozy y Merkel plantean también que los 17 países de la euzona incluyan en su legislación y techo para el déficit público, y que se instaure una tasa para las transacciones financieras. Estos tres puntos serán enviados por carta a Van Rompuy para que sean negociados y puestos en marcha a partir de septiembre.
Sobre la emisión de eurobonos, una medida esperada por algunos inversores y defendida entre otros por los socialistas europeos, que equivaldría a mutualizar la deuda de todos los países de la zona euro, no ha estado entre los temas tratados. Los dos países se muestran contrarios a ellos. "Los euroabanos son el punto final de una integración europea, no el principio", ha señalado el presidente francés.
Respecto a las medidas que se están tomando en España y en Italia, los dos dirigentes las consideraron oportunas.
Los líderes francés y alemán se reunieron en París en una ‘minicumbre’ en la que abordaron medidas para tratar de frenar la nueva recesión a la que se enfrenta Europa, además de atajar la crisis de deuda.
Sarkozy y Merkel plantean también que los 17 países de la euzona incluyan en su legislación y techo para el déficit público, y que se instaure una tasa para las transacciones financieras. Estos tres puntos serán enviados por carta a Van Rompuy para que sean negociados y puestos en marcha a partir de septiembre.
Sobre la emisión de eurobonos, una medida esperada por algunos inversores y defendida entre otros por los socialistas europeos, que equivaldría a mutualizar la deuda de todos los países de la zona euro, no ha estado entre los temas tratados. Los dos países se muestran contrarios a ellos. "Los euroabanos son el punto final de una integración europea, no el principio", ha señalado el presidente francés.
Respecto a las medidas que se están tomando en España y en Italia, los dos dirigentes las consideraron oportunas.


