El grupo de automoción había reducido sensiblemente su plantilla en los últimos años
Primero fue un ERE para parte de la plantilla y ahora el concurso de acreedores. El grupo Pujante ha presentado suspensión de pagos en sus empresas J. Pujante SA y Pujante Servicios Corporativos SL. Ambos concursos han recaído en el Juzgado de lo Mercantil número Uno de Murcia.
La caída de las ventas de automóviles está poniendo en graves problemas a los concesionarios, que se han visto obligados a reducir plantillas y a realizar agresivas campañas de promoción para tratar de mantener los negocios.
En el caso del grupo Pujante, propietario de concesionarios de Mercedes, Audi, Volkswagen, Toyota y Seat, en 2011 dio la baja a una treintena de trabajadores de los más de 170 con los que contaba en 2009. Parte de aquellos despidos fueron recurridos por los trabajadores y en 2012, la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia, desestimaba los recursos presentados por siete trabajadores del grupo de automoción. Los magistrados reconocían en su sentencia que el descenso de las ventas convertía los despidos en procedentes.
La situación en J. Pujante no difiere de la de otras empresas del sector que también han presentado concursos de acreedores, alguna, incluso, solicitando la liquidación como Autonaval en Cartagena, concesionaria de Ford.
En el caso de J. Pujante, su volumen de negocio se redujo a la mitad en un solo año, pasando de una facturación de 69 millones en 2009 a 30,5 millones al año siguiente.
La caída de las ventas de automóviles está poniendo en graves problemas a los concesionarios, que se han visto obligados a reducir plantillas y a realizar agresivas campañas de promoción para tratar de mantener los negocios.
En el caso del grupo Pujante, propietario de concesionarios de Mercedes, Audi, Volkswagen, Toyota y Seat, en 2011 dio la baja a una treintena de trabajadores de los más de 170 con los que contaba en 2009. Parte de aquellos despidos fueron recurridos por los trabajadores y en 2012, la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia, desestimaba los recursos presentados por siete trabajadores del grupo de automoción. Los magistrados reconocían en su sentencia que el descenso de las ventas convertía los despidos en procedentes.
La situación en J. Pujante no difiere de la de otras empresas del sector que también han presentado concursos de acreedores, alguna, incluso, solicitando la liquidación como Autonaval en Cartagena, concesionaria de Ford.
En el caso de J. Pujante, su volumen de negocio se redujo a la mitad en un solo año, pasando de una facturación de 69 millones en 2009 a 30,5 millones al año siguiente.

