Paso firme y buena letra
Andaba yo el pasado sábado medio atrapado en el aeropuerto de Atlanta a punto de terminar mi cadena de vuelos hacia Centroamérica, por aquello de buscar faena en esos países emergentes que representan la esperanza laboral para este mundo desarrollado de esta parte del océano. Nada de turismo de vacaciones, no se crean, aunque me lo merezca. A punto de entrar en el avión decidí leer las noticias de The Wall Street Journal Europe. Y allí, en la sección Europe News me detuve.
“Europa está considerando un cambio en sus políticas presupuestarias que desbloquee la austeridad para las economías más deprimidas. Sin embargo, la Comisión Europea anima a tomarse en serio la reforma estructural iniciada y a continuar con paso firme y buena letra. Manifiesta su pesimismo sobre el futuro del mercado laboral europeo tras la crisis, particularmente en países como España, donde el crecimiento económico durante la década anterior fue impulsado por el auge inmobiliario. Buena parte de la masa laboral activa deberá recibir nueva formación y será transferida hacia otros sectores, quedando esa mano de obra disponible en la economía real durante algún tiempo.
La visión que tiene la Comisión Europea es que el mercado laboral se recuperará a una velocidad relativamente lenta, debiendo acometer de inmediato las reformas estructurales necesarias. Así todo, se puede tardar unos 10 años para alcanzar los niveles de desempleo en Europa que teníamos antes de la crisis.”
Vaya, vaya. Y nuestros responsables con declaraciones de ánimo, que ya ha pasado todo, aunque no exista inversión pública en los sectores de alta rentabilidad -la ingeniería es uno de ellos- ni se ponga fin a la ignominia que supone la falta de vergüenza de las Administraciones Públicas que no pagan sus deudas a los proveedores.
Pero de ésta salimos si queremos, nada imposible, aunque no sea un camino de rosas y sigamos sufriendo daños colaterales. Necesitamos aplicar paso firme y buena letra, mucho esfuerzo, talento y sacrificio, al igual que han hecho muchos países latinoamericanos, cuyo ejemplo está ahí y podemos seguir. Ésos que ahora representan un horizonte esperanzador para nosotros y a quienes ofrecemos nuestra valiosa experiencia en infraestructuras y nuestro amplio conocimiento en otros sectores.
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“Europa está considerando un cambio en sus políticas presupuestarias que desbloquee la austeridad para las economías más deprimidas. Sin embargo, la Comisión Europea anima a tomarse en serio la reforma estructural iniciada y a continuar con paso firme y buena letra. Manifiesta su pesimismo sobre el futuro del mercado laboral europeo tras la crisis, particularmente en países como España, donde el crecimiento económico durante la década anterior fue impulsado por el auge inmobiliario. Buena parte de la masa laboral activa deberá recibir nueva formación y será transferida hacia otros sectores, quedando esa mano de obra disponible en la economía real durante algún tiempo.
La visión que tiene la Comisión Europea es que el mercado laboral se recuperará a una velocidad relativamente lenta, debiendo acometer de inmediato las reformas estructurales necesarias. Así todo, se puede tardar unos 10 años para alcanzar los niveles de desempleo en Europa que teníamos antes de la crisis.”
Vaya, vaya. Y nuestros responsables con declaraciones de ánimo, que ya ha pasado todo, aunque no exista inversión pública en los sectores de alta rentabilidad -la ingeniería es uno de ellos- ni se ponga fin a la ignominia que supone la falta de vergüenza de las Administraciones Públicas que no pagan sus deudas a los proveedores.
Pero de ésta salimos si queremos, nada imposible, aunque no sea un camino de rosas y sigamos sufriendo daños colaterales. Necesitamos aplicar paso firme y buena letra, mucho esfuerzo, talento y sacrificio, al igual que han hecho muchos países latinoamericanos, cuyo ejemplo está ahí y podemos seguir. Ésos que ahora representan un horizonte esperanzador para nosotros y a quienes ofrecemos nuestra valiosa experiencia en infraestructuras y nuestro amplio conocimiento en otros sectores.
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