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Opinión |
Martes, 23 de Julio de 2013

Más difícil todavía para las ingenierías

En un período de paralización prolongada de la actividad económica como la que estamos sufriendo en España, con la falta de inversión pública incluso en proyectos ya comprometidos, a nadie le sorprende que las ingenierías seamos uno de los sectores más castigados por la falta de trabajo y por las duras condiciones para subsistir, impagos de las AAPP incluidos. Y se comprende fácilmente, habida cuenta de la escasa -e incluso nula- actividad en sectores tradicionalmente activos y considerados motores de la economía en general.

Demos gracias a nuestras brillantes mentes pensantes del Ministerio de Fomento, que han dado un paso adelante y han encontrado la solución, consiguiendo la cuadratura del círculo y el más difícil todavía para las ingenierías, para aquellas que aún permanecen abiertas, que a partir de ahora lo tendrán casi imposible para continuar con vida. Por el artículo  33, las ingenierías deben asumir las paralizaciones y las demoras sobrevenidas en los trabajos de redacción de proyectos y en las asistencias de control de obra. Todo ello con un precio cerrado e incluyendo posible imprevistos. Así, tal cual, rompiendo el equilibrio de los contratos.

De esta forma el Ministerio de Fomento obliga a las ingenierías a mantener a sus equipos al frente de los servicios contratados aunque éstos no estén planificados y los trabajos se vean afectados por una prolongación sine die de los contratos firmados. Así Fomento tiene garantizados los servicios de asistencia técnica a pesar de las dificultades surgidas durante la ejecución, ahora por falta de asignación presupuestaria, por introducción de cambios en el proyecto o por modificaciones surgidas durante las obras. La gestión de Fomento está asegurada, casi tanto como la caída de las ingenierías afectadas por las demoras.

¿Dificultades surgidas en los proyectos por falta de financiación o por cualquier otro motivo? ¿Previsión o planificación de los trabajos por parte de Fomento para resolver las dificultades? Nada de eso. Las ingenierías cargarán con el mochuelo, aunque no sea su responsabilidad.

Y así andamos, en un más difícil todavía para las ingenierías.

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