El resultado del proyecto marca unos estándares de calidad y crea un software para conocer el origen y calidad del polen de abeja
La Corporación Tecnológica Coniun participa en un consorcio europeo que durante los últimos tres años ha estado investigando sobre el polen de abeja y la jalea real para evitar fraudes y daños al consumidor por su adulteración. Asimismo, el conocimiento generado durante la investigación permitirá al Centro Tecnológico Nacional de la Conserva y la Alimentación (CTC-Coniun) emplear los componentes bioactivos y saludables procedentes de la apicultura en alimentos funcionales. Esta iniciativa de I+D+i, que por su valor estratégico cuenta con una financiación de 1.674.127 euros del programa específico de Capacidades del Séptimo Programa Marco de la Unión Europea y un presupuesto total de 2.109.542 euros, nace de la ausencia en Europa de unos estándares de calidad para importantes productos apícolas tales como el polen o la jalea real.
Este hecho ha generado importantes daños a la producción de los apicultores europeos y a las pequeñas y medianas empresas de la alimentación que emplean estos productos. Estos perjuicios vienen derivados por la competencia desleal de otros productores internacionales que han entrado en el mercado por sus costes muy bajos y que no garantizan ni la calidad ni la seguridad alimentaria. Incluso, se han dado casos extremos de un evidente fraude para el consumidor con la comercialización de supuestos productos apícolas con restos de antibióticos o pesticidas.
Resultados del proyecto
La última semana de julio se celebró en la Escuela de Apicultura de Landsberg am Lech (Alemania) una reunión del Consorcio de este proyecto de I+D+i, denominado Apifresh, en la que se expusieron algunos de los resultados de la investigación, como el conocimiento generado que permite el reconocimiento científico de los beneficios para la salud humana del consumo de productos apícolas.
Esto supone el aumento de la percepción de alto valor añadido del polen y la jalea real y mejorarán su comercialización como alimento funcional que contribuye a mejorar la salud o evitar enfermedades, línea de trabajo que continúa desarrollando el CTC-Coniun.
Asimismo, se ha desarrollado un software inteligente para determinar el origen del polen de abeja en solo unos minutos, un proceso que tradicionalmente estaba basado en un largo y costoso trabajo de distinción de los tipos de polen por el color y largas tareas de microscopía.
El último objetivo logrado es la creación de una Guía de Buenas Prácticas para el polen y para la jalea real que se distribuirá entre los apicultores y que supone la base para culminar con unas regulaciones y estrictos estándares de calidad que se aplicarán al polen de abeja y a la jalea real vendidos en los mercados europeos.
Esta iniciativa de I+D+i también tiene una vertiente medioambiental, ya que la entrada en Europa de competidores extranjeros que ofrecen productos de dudosa calidad a precios bajos, ha reducido la actividad apícola -hasta un 40 por ciento en países como Francia e Italia-, fundamental en el sostenimiento del equilibrio ecológico y en el desarrollo rural.
Los socios del proyecto Apifresh son Tecnologías Avanzadas Inspiralia, Centro Agrario de Marchamalo, la empresa Campomiel y el propio CTC-Coniun por parte de España; TUBITAK y Balparmak de Turquía, el Parque Tecnológico de Padano de Italia; y las Asociaciones de Apicultores Profesionales de Europa (EPBA), la de Hungría y la de Portugal.


