Quien fue titular de transportes afirma que Murcia tiene "suficiente" con El Altet
El socialista Enrique Barón, ex ministro de Transporte con Felipe González, advirtió hoy en Murcia que todos los políticos se apuntan a inaugurar infraestructuras de todo tipo sin tener en cuenta el importante coste económico de su mantenimiento, especialmente en el caso del tren de alta velocidad.
Además comparó a los aeropuertos con una parada de taxi y dijo que no porque tengan terminales de mármol van a atraer a más aviones, al tiempo que consideró, en el caso murciano, que teniendo un aeropuerto tan importante y con tanto tráfico como el alicantino es suficiente.
Barón aseguró que hay un riesgo evidente en Europa de resurgimiento del fascismo contra lo que "hay que estar combativo" como ha ocurrido en Grecia con la reacción importante contra el partido neonazi "Amanecer Dorado".
Barón, que hizo estas declaraciones durante la presentación de sus memorias 'Más Europa ¡unida!", estimó necesario que en la próxima campaña electoral de las europeas los partidos sean responsables y hagan campaña europeísta, al tiempo que consideró paradójico que el Frente Nacional francés no tenga entre su ideario la vuelta al franco, pero en cambio en Alemania el partido neonazi quiera volver al marco.
De la recesión económica, opinó que en Europa "hablamos mucho de nuestra crisis y no lo ponemos en relación con lo que pasa en el resto del mundo", y afirmó que ante esta situación se dan dos posibilidades; o bien desmantelar el modelo social para rebajarnos al nivel del resto de países o mirar a lo que pasa en el mundo.
En este sentido, subrayó que en China su población quiere vivir mejor y es muy popular el modelo social europeo, aunque sus dirigentes crean que el Estado del Bienestar occidental es demasiado caro y tendríamos que recortarlo, y en Brasil la población quiere algo más que fútbol y desea sanidad, educación y transporte.
Barón, hijo de totanera, recuerda en su libro de memorias su juventud en el Madrid posterior a la Guerra Civil para analizar minuciosamente el Movimiento Europeo de los años 60 para desmenuzar el final de la Guerra Fría y la caída del muro de Berlín.
Recordó que las dos únicas reformas de la Constitución Española han venido de Europa, una para conceder derecho de sufragio a los ciudadanos europeos que viven en España, actualmente unos dos millones, y luego para frenar la deuda, lo que, según dijo, se hizo "con nocturnidad, alevosía y sin explicar", cuando en Alemania tardaron cinco años en debatir ese asunto.
Además comparó a los aeropuertos con una parada de taxi y dijo que no porque tengan terminales de mármol van a atraer a más aviones, al tiempo que consideró, en el caso murciano, que teniendo un aeropuerto tan importante y con tanto tráfico como el alicantino es suficiente.
Barón aseguró que hay un riesgo evidente en Europa de resurgimiento del fascismo contra lo que "hay que estar combativo" como ha ocurrido en Grecia con la reacción importante contra el partido neonazi "Amanecer Dorado".
Barón, que hizo estas declaraciones durante la presentación de sus memorias 'Más Europa ¡unida!", estimó necesario que en la próxima campaña electoral de las europeas los partidos sean responsables y hagan campaña europeísta, al tiempo que consideró paradójico que el Frente Nacional francés no tenga entre su ideario la vuelta al franco, pero en cambio en Alemania el partido neonazi quiera volver al marco.
De la recesión económica, opinó que en Europa "hablamos mucho de nuestra crisis y no lo ponemos en relación con lo que pasa en el resto del mundo", y afirmó que ante esta situación se dan dos posibilidades; o bien desmantelar el modelo social para rebajarnos al nivel del resto de países o mirar a lo que pasa en el mundo.
En este sentido, subrayó que en China su población quiere vivir mejor y es muy popular el modelo social europeo, aunque sus dirigentes crean que el Estado del Bienestar occidental es demasiado caro y tendríamos que recortarlo, y en Brasil la población quiere algo más que fútbol y desea sanidad, educación y transporte.
Barón, hijo de totanera, recuerda en su libro de memorias su juventud en el Madrid posterior a la Guerra Civil para analizar minuciosamente el Movimiento Europeo de los años 60 para desmenuzar el final de la Guerra Fría y la caída del muro de Berlín.
Recordó que las dos únicas reformas de la Constitución Española han venido de Europa, una para conceder derecho de sufragio a los ciudadanos europeos que viven en España, actualmente unos dos millones, y luego para frenar la deuda, lo que, según dijo, se hizo "con nocturnidad, alevosía y sin explicar", cuando en Alemania tardaron cinco años en debatir ese asunto.


