La sociedad IRM fue creada en 2009 por Banco Popular, Banco de Valencia, la CAM y Bankia para gestionar los activos que se adjudicaron estos bancos con lo que les tocó por las deudas de Polaris
La Sareb (el conocido como el 'banco malo'), ha forzado que IRM (Inversiones en Resorts Mediterráneos), que es la empresa que agrupa los activos adjudicados por la banca de Polaris World presente concurso voluntario de acreedores con una deuda de 630 millones de euros (de los que Sareb tiene 309 millones, traspasados por Bankia y Banco de Valencia). Además, la sociedad tiene préstamos participativos por 581 millones más.Según ha informado hoy El Confidencial, la Sareb ha tomado esta decisión porque tiene prelación en el cobro respecto a los bancos, por lo que se quedará con todos los activos de esta empresa, entre los que hay numerosos suelos, además del Hotel Intercontinental.
Según la información publicada por este portal, IRM fue creada en 2009 para gestionar los activos que se adjudicaron cuatro entidades financieras (CAM, Bancaja, Banco de Valencia y Popular) en la refinanciación de Polaris World para evitar el concurso de acreedores de este conglomerado de empresas murcianas, icono de la burbuja inmobiliaria. Estos activos eran los menos líquidos, es decir, sobre todo suelo rústico en Alhama de Murcia, donde se intentó que se instalara el proyecto del parque de la Paramount. Con las fusiones en el sector financiero, CAM fue absorbida por Sabadell, Banco de Valencia por La Caixa y Bancaja se fusionó con Caja Madrid y otras cinco cajas para formar Bankia. Y en diciembre del año pasado, la deuda de IRM con Bankia y Banco Valencia fue traspasada a la Sareb.
Tras estos movimientos, la situación de IRM quedó de la siguiente manera. Su capital, compuesto por préstamos participativos, se divide en 164 millones de Sabadell, 144 millones de Bankia, 137 millones de Caixa (Banco de Valencia), 124 millones de Popular y 12 de Sareb procedentes de Bankia (en teoría, las participaciones empresariales no se traspasaron). En cuanto a la deuda financiera, el grueso corresponde al banco malo, 309 millones (167 procedentes de Banco de Valencia y 142 de Bankia) , mientras que Sabadell tiene 185 y Popular, 136.
IRM estaba negociando un acuerdo que permita dar una salida a los activos de la sociedad, pero la duración del proceso ha provocado su incapacidad para hacer frente a sus compromisos de pago. Popular y Sabadell eran partidarios de refinanciar para tener una posibilidad de recuperar su dinero en el futuro, pero el Sareb ha forzado el concurso voluntario. Esta figura supone que la empresa tiene cuatro meses para llegar a un acuerdo con sus acreedores; de lo contrario, pasará definitivamente a concurso normal de acreedores, la antigua suspensión de pagos.

