Pues sí, un año ya desde que aquel 16 de septiembre de 2010, después de varios meses de gestación, le dimos al botón ‘Publicar’, con una sensación que compaginaba el temor y la esperanza, la incertidumbre y la ilusión, los nervios y el entusiasmo.
“No es el momento”, decía mucha gente. Quizá tenían razón, quizá no lo era, pero nosotros preferimos escuchar a los que decían “Adelante”.
Y aquí estamos. Podríamos pensar que cumplir un año hablando de economía –precisamente de economía, con la que está cayendo- ya es un éxito, pero no es de eso de lo que más orgullosos nos sentimos. Lo que después de un año nos anima a seguir día tras día, nuestro principal motivo de orgullo y nuestro principal argumento de celebración en este primer aniversario… es el calor de la gente: de los lectores, los amigos, los colaboradores, los columnistas, los clientes, suscriptores del newsletter, los amigos de facebook, los seguidores de twitter…
Sí, también podríamos hablar de cifras. Es lo habitual en días como hoy. Pero considerábamos encesario empezar hablando de las personas. Y no, no es que no nos gusten los datos. Al contrario, también ellos hacen que nos sintamos satisfechos: más de 100.000 usuarios únicos han pasado por MurciaEconomía.com en estos 365 días. Unos 18.000 lo hacen ya, de media, cada mes, y casi 2.000 lo hacen de media cada día. Sí, usuarios únicos, personas. La mayoría de las webs sólo hablan de visitas o de páginas vistas. Desde luego, esas cifras son más llamativas, más grandilocuentes. Pero nosotros pensamos que un periódico lo hacen los lectores, las personas, y es a ellos a quienes damos las gracias por esas 6.000 páginas vistas cada día actualmente, y por el millón –sí, un millón- de páginas que han visitado en estos doce meses.
La asamblea de Cajamurcia aprueba su integración en el SIP de Mare Nostrum. Era una de las grandes noticias económicas de aquel 16 de septiembre de 2010. ¿El resto? Pues parece que fue ayer. Fitch acababa de rebajar en un punto el rating de la Región, los agricultores y la Unión Europea ya andaban a vueltas con el tomate y las importaciones de Marruecos, y las cuentas –o más bien, las deudas- de la Comunidad Autónoma y de los ayuntamientos ya acaparaban portadas. El coste laboral subía, el precio de la vivienda bajaba, la creación de empresas seguía atascada… Lo dicho, que parece que fue ayer. Pero también había noticias alentadoras: Andaltia se fijaba en la Región para construir una planta de mil millones de euros, Saipol se preparaba para abrir un gran almacén en Cartagena…
Ciertamente ha sido un año de muchas malas noticias, pero también algunas buenas. Por desgracia, el trabajo del periodista se limita a contar la realidad. Como mucho, a interpretarla. Algunos intentan cambiarla, o se creen capaces de hacerlo. Sin embargo, como mucho, quizá logren hacer que algunos de sus lectores, oyentes o espectadores crean que es diferente, que es según el color del cristal con que se mire. Nosotros creemos que la mejor forma de ayudar a cambiarla es verla con realismo, con objetividad, sin cristales de colores. Sólo conociendo la auténtica realidad de algo se puede corregir lo que falla. Por eso, el más firme propósito para nuestro segundo año de vida es seguir contando lo que sucede, tal y como sucede. Por supuesto que esperamos que las noticias sean cada vez más positivas, pero eso es trabajo de todos. Pongámonos a ello.
“No es el momento”, decía mucha gente. Quizá tenían razón, quizá no lo era, pero nosotros preferimos escuchar a los que decían “Adelante”.
Y aquí estamos. Podríamos pensar que cumplir un año hablando de economía –precisamente de economía, con la que está cayendo- ya es un éxito, pero no es de eso de lo que más orgullosos nos sentimos. Lo que después de un año nos anima a seguir día tras día, nuestro principal motivo de orgullo y nuestro principal argumento de celebración en este primer aniversario… es el calor de la gente: de los lectores, los amigos, los colaboradores, los columnistas, los clientes, suscriptores del newsletter, los amigos de facebook, los seguidores de twitter…
Sí, también podríamos hablar de cifras. Es lo habitual en días como hoy. Pero considerábamos encesario empezar hablando de las personas. Y no, no es que no nos gusten los datos. Al contrario, también ellos hacen que nos sintamos satisfechos: más de 100.000 usuarios únicos han pasado por MurciaEconomía.com en estos 365 días. Unos 18.000 lo hacen ya, de media, cada mes, y casi 2.000 lo hacen de media cada día. Sí, usuarios únicos, personas. La mayoría de las webs sólo hablan de visitas o de páginas vistas. Desde luego, esas cifras son más llamativas, más grandilocuentes. Pero nosotros pensamos que un periódico lo hacen los lectores, las personas, y es a ellos a quienes damos las gracias por esas 6.000 páginas vistas cada día actualmente, y por el millón –sí, un millón- de páginas que han visitado en estos doce meses.
La asamblea de Cajamurcia aprueba su integración en el SIP de Mare Nostrum. Era una de las grandes noticias económicas de aquel 16 de septiembre de 2010. ¿El resto? Pues parece que fue ayer. Fitch acababa de rebajar en un punto el rating de la Región, los agricultores y la Unión Europea ya andaban a vueltas con el tomate y las importaciones de Marruecos, y las cuentas –o más bien, las deudas- de la Comunidad Autónoma y de los ayuntamientos ya acaparaban portadas. El coste laboral subía, el precio de la vivienda bajaba, la creación de empresas seguía atascada… Lo dicho, que parece que fue ayer. Pero también había noticias alentadoras: Andaltia se fijaba en la Región para construir una planta de mil millones de euros, Saipol se preparaba para abrir un gran almacén en Cartagena…
Ciertamente ha sido un año de muchas malas noticias, pero también algunas buenas. Por desgracia, el trabajo del periodista se limita a contar la realidad. Como mucho, a interpretarla. Algunos intentan cambiarla, o se creen capaces de hacerlo. Sin embargo, como mucho, quizá logren hacer que algunos de sus lectores, oyentes o espectadores crean que es diferente, que es según el color del cristal con que se mire. Nosotros creemos que la mejor forma de ayudar a cambiarla es verla con realismo, con objetividad, sin cristales de colores. Sólo conociendo la auténtica realidad de algo se puede corregir lo que falla. Por eso, el más firme propósito para nuestro segundo año de vida es seguir contando lo que sucede, tal y como sucede. Por supuesto que esperamos que las noticias sean cada vez más positivas, pero eso es trabajo de todos. Pongámonos a ello.







