‘El gitano’ trató de crear una ‘división energética’ que ha caído en suspensión de pagos
El grupo Trampolín trató de emular en su momento el ‘imperio’ Polaris y a la construcción de resort quiso añadir una ‘división energética’ con la apertura de una gasolinera en la carretera de Mula. La estación de servicio lleva meses cerrada, abandonada y en estado de ruina. Ahora, además, también en suspensión de pagos, admitido por el juzgado de lo Mercantil número 2 de Murcia.Este concurso de acreedores se suma al de la promotora Trampolín Hills Resort, en situación de insolvencia judicial desde noviembre de 2009 con unas deudas de 62 millones de euros que se están viendo incrementadas con los vencimientos de los créditos bancarios.
Al concurso de Trampolín Hills le siguió en enero de 2011 Solera Trampolín, empresa administrada por Rafael Aguilera, y ahora la gasolinera, que ya venía teniendo conflictos por indemnizaciones por despido impagadas, y cuyas sentencias tuvieron que ser publicadas en el Boletín por edicto al encontrarse el empresario “en paradero desconocido”.
Los concursos de estas empresas del grupo encabezado por Antonio Martínez ‘el gitano’ siguen caminos diferentes, por cuanto en el Registro Mercantil figuran como administradores de las distintas sociedades personas diferentes.







