Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión | Cuaderno de emprendedores
Miércoles, 13 de Noviembre de 2013
JAVIER LÓPEZ

Tema 7. Welcome to the jungle

Hay que apretar los dientes y quizá algún lector se haya puesto las pilas en los últimos meses para montar su propia empresa. Si lo has hecho bienvenido a la jungla.
En la sabana empresarial murciana la fauna es muy amplia, algunas especies están en peligro de extinción, otras acaban de aparecer. Como en otros ecosistemas hay una cadena alimenticia. Es importante conocer dónde nos movemos.

Os relaciono algunas de las castas más características de nuestro Parque Regional Protegido.

El Full Equip:
Es el rey. En torno a los cincuenta, su peso ronda los noventa kilos. Desde primera hora de la mañana chupetea medio puro que lleva siempre en la boca. Su uso es similar al palillo entre los dientes, pero él tiene clase. Suele llevar tres o cuatro concursos de acreedores a sus espaldas, pero a él nadie le sopla en el cogote. Sus camisas sólo abrochan hasta el botón que está a la altura del esternón.

Su rugido es impresionante, se produce cuando va al concesionario de Mercedes más cercano y le dice al “zagal” que le atiende: Quiero un Fullequip, mientras mira el mercedaco más grande que hay en la exposición.

Sabe hacer negocios y ganar perras de verdad. Valora todo en “duros” (1 duro = 5 pesetas, esa moneda había en España hace tiempo, veinte mil duros son seiscientos euros aproximadamente). Son dignos de admiración y nadie ha sido capaz de analizar su saber, lo único que puedes hacer, si quieres que se te pegue algo, es ponerte a su lado y observar.

El Jardales:
Suele vivir en los carriles, Carril de los Pepitos, Carril del Gitano, etc… Es un buen trabajador y le encanta la acción. Se adapta a muchos puestos de trabajo: comercial, distribuidor, interventor de banca, etc. Su principal debilidad son las reuniones y la agenda personal. Cuando su jefe le llama al orden responde habitualmente: A mí déjame de reuniones y chorradas que lo que hay que hacer es salir a la calle a vender. Se ha tenido que pasar al café descafeinado porque su oficina está en el bar, que es donde [Img #19584]verdaderamente se hacen negocios. Tiene su propio diccionario como tologán, clocretas, etc. El repertorio incluye un abanico inmenso de barbaridades que se le pueden decir a una chica que está en la recepción de una empresa.

Es práctico, va a lo esencial y nunca falla a la hora de cumplir sus objetivos. Escúchale siempre porque sabe lo que hace.

El Mindango.

Suele tener formación superior y ocupa un puesto intermedio en una compañía, normalmente en departamentos tipo Globo (Administración, RRHH,…). Siempre tiene mucho trabajo pero la verdad es que no hace nada. Su mesa suele estar llena de fotos de los últimos viajes que ha hecho con su familia. Los movimientos son lentoooooooooos y tiene mucho miedo al jefe de la manada. Siempre tiene algo en la cabeza: que su hijo se ha roto el tobillo, pintar un cuadro; preparar la Primera Comunión de una sobrina, pero nada relacionado con el trabajo. Su error más grave es que encarga todo a los demás, su virtud es su paz interior, sólo le afecta ir al despacho del jefe.

El Púas.
Peligrosísimo. Su picadura es mortal. Elegante y simpático. Siempre te vende la burra de lo bien que le va. Te inyecta el veneno cuando le hablas de cobrar una factura y te dice “pónmelo a la púa”. Tienes que ir rápidamente a tu contabilidad y dotar la provisión por insolvencias.

Obsérvalo porque tienen un arte para camelarse al personal impresionante, en alguna ocasión te vendrá bien manejarte como él.

El Happy Business.

Hay varias razas. Son los consultores, pero también hay asesores, auditores e informáticos. Suelen asociarse aunque entre ellos se meten cada puñalada de espanto.

Dicen que te arreglan la empresa por el módico precio de 100 pavos la hora, es decir, que vas a pagarles todo el tiempo que han perdido en su oficina. La realidad es que no han visto una nave industrial en su vida, no han peleado con un Comité de Empresa y algunos de ellos ni siquiera saben leer un Balance. Los podrás detectar si te plantean hacer un DAFO o un Plan Estratégico. Eso es lo peor.

Saxum.

Del latín, significa roca. Duros, elegantes, formados, planificadores, calculadores, con la verdad por delante y criterio propio. Equilibrados metal y físicamente. Da gusto estar con ellos y están sacando esta tierra adelante. Hay más mujeres que hombres.

El Rebeñio
Trabaja doce horas al día. No tiene necesidades fisiológicas, no come ni bebe café. No siente ni padece. Sólo trabaja como una bestia. Conozco un caso en el que se levantó de la silla y sus compañeros salieron corriendo porque creían que había un incendio. Luego se enteraron que tenía un apretón de la gastroenteritis del Bando de la Huerta.

Aprende de ellos su laboriosidad y su capacidad de concentración, es heroica.

El Eslomao.
Lo puedes encontrar a la hora del almuerzo en los bares de los polígonos. Si tienes la suerte de darles la mano te darás cuenta de que son como de cemento. Visten uniforme azul. Esa mañana han abierto la nave a las 6.00 am y se podrán ir a casa a las 20.00 pm. El brazo les pica un poco porque han tenido que meterlo en un barril de “clorhídrico rebajao” para coger las gafas del “tonto del pijo del hijo del jefe” que estaba curioseando por allí.
Sobre sus hombros descansa el sistema, ellos no lo saben pero tú y yo sí. Los políticos, los asesores, los médicos y  las escuelas  podemos dormir tranquilos mientras ellos sigan allí.

Hay muchas más especies: el Concejalillo, el Cagapán, el Belmontes, el Perullo, El Chacho ¡mientes más que hablas!, el Zurullo, las Chonis, pero tampoco es cuestión de dormiros que esto parece National Greographic.

Además mi esposa empieza a recitarme el Romance de José Etxailarena que dice aquello de:

 ... “este niño nunca va a llegar a ná”,
se murmuran entre todos al pasar
y es que me aspiro la vida en tres calás,
la primera le pega fuego al colchón,
la segunda gira todas las veletas,
la tercera va arrasando las cunetas de mi corazón..."


Otros artículos de Cuadernos de Emprendedores de Javier López

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.