Aurelio M. García Pérez-Carro: "Sólo disfruto del arte cuando el trabajo está bien hecho"
El propietario de Semusad, empresa de riesgos laborales, apuesta precisamente por el riesgo y lanza una campaña publicitaria llena de ironía, diseñada por la artista murciana Cantabella
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"En la vida no se trata de encontrarse uno mismo, sino de crearse uno mismo". Esta frase de George Bernard-Shaw podría adaptarse como un traje a medida a Aurelio Manuel García. Sería el suyo un traje superlativo, pues Aurelio es un hombre de dimensiones homéricas, alto y grande como una valla publicitaria, como esas vallas publicitarias que Semusad, empresa de prevención de riesgos laborales, creada por él hace quince años, ha distribuido por distintas partes de Murcia; tras confiar para el diseño de las mismas en la artista murciana Carmen Cantabella.
Inquieto, locuaz, complejo, la mente de Aurelio se rebela ante la mansa servidumbre que siembra la incultura y se agita vertiginosa al ritmo de sus mandíbulas que no paran de masticar chicles de nicotina desde que dejó de fumar el pasado mes de febrero. Su carrera de filosofía pura, -de la cual se declara ferviente defensor-, su preocupación por garantizar un trabajo bien hecho, incluso su teléfono, que no para de sonar, lo mantienen en un clarividente estado de alerta, que es a la vez peligroso y excitante, del que sólo sale cuando tiene la tranquilidad de que el trabajo está controlado. En ese momento, Aurelio se relaja y sucumbe a las preguntas del arte.
Ha encargado usted una campaña publicitaria a la artista murciana Carmen Cantabella. ¿Por qué decidió poner este trabajo en manos de un artista?
Yo estudié filosofía pura en Madrid, todo viene de ahí. Me gusta escribir y siempre me ha gustado el arte, no todo, pero me gusta crear, por eso creé mi empresa. Por otro lado, nosotros siempre hemos colaborado con galerías de arte, como compradores. De hecho, las clínicas de Semusad parecen una galería, queremos que nuestros clientes esperen su cita para el reconocimiento médico en un entorno bonito y agradable, que disfruten del arte. Conozco la obra de Carmen desde el año 2004, cuando empecé a coleccionarla, su trabajo conjuga la calidad artística con la ironía y eso es algo que va mucho en mi línea de pensamiento, yo también utilizo mucho la ironía, me parece de mayor educación que la agresividad. Además, la vida no puede reducirse tan sólo a ganar dinero, es bueno pararse y hacer cosas distintas, nuevas, es saludable cuidarse y cuando digo cuidarse me refiero a que es muy importante cultivarse; por todo eso, llegamos a un acuerdo con Carmen para hacer una campaña que sirviera tanto para difundir nuestra labor como empresa como para embellecer un poco las calles.
¿Le explicó lo que quería o le dio carta blanca?
Cantabella me propuso una serie de cosas y yo, al ver aquellas sillas en equilibrio sobre el borde de la terraza de un edificio, no dudé en elegirla.
Aprovechando que es usted filósofo, hay una frase de Ortega y Gasset que dice: "He aquí por qué el arte nuevo divide al público en dos clases de individuos: los que lo entienden y los que no lo entienden; esto es, los artistas y los que no lo son. El arte nuevo es un arte artístico". ¿Qué opina la gente de la campaña, cree que la entienden?
La campaña causa sorpresa pues no es una publicidad al uso: va mucho más allá. Queremos provocar una reflexión sobre qué significa la prevención de riesgos laborales. Realmente, no se ha generado con la intención de captar nuevos clientes, sino de contribuir a su divulgación, de comunicar en positivo las ventajas de cuidar la prevención en las empresas y organizaciones. Desde hace 15 años que existe Semusad, ésta es la primera campaña con la que trabajo, y hemos logrado mantener a nuestros clientes a base de nuestro buen hacer. Semusad se encuentra en la 'Champions', estamos situados entre las primeras empresas del sector en la Región de Murcia, y eso lo hemos conseguido a base de trabajo, rigor y un magnífico equipo humano.
Ha dicho usted que están en la 'Champions' y Cantabella ha titulado “Nessun dorma” a su intervención, como el aria de la ópera Turandot de Pucchini que Pep Guardiola, entrenador del Barça, hizo escuchar a sus jugadores, en el año 2009, antes de enfrentarse al Manchester en la Liga de Campeones, de la cual no sólo salieron vencedores sino que consiguieron el triplete. ¿Ha vencido usted ya con esta campaña, o, por decirlo de otra manera, ha notado usted sus beneficios?
Sinceramente, no es algo que me preocupe demasiado y, también es cierto que lleva poco tiempo expuesta como para poder hacer una valoración de este tipo. Para mí el beneficio o el éxito no van por ahí, por ponerte un ejemplo te diré que cuando vas por la playa, puedes encontrarte con dos tipos de personas, un señor que lleva un bañador, no sé, de Gucci, y otro que está leyendo un libro; habrá gente que opine que el que lleva el traje de baño de marca tiene más éxito que el que lee, yo soy de los que piensan que tiene más clase el señor que está leyendo.
¿Dónde se pueden encontrar los anuncios?
Ahora mismo están ubicados en cinco localizaciones: en San Ginés, entrada desde la autopista; en Ronda Sur, cruce de Patiño; en Costera Sur, entrada por Juan de Borbón, en la calle Mayor de Espinardo, rotonda Joven Futura y en la carretera de Altorreal, dirección Murcia.
¿Cuánto dura la campaña?
Realmente no es una campaña publicitaria, sino una estrategia de comunicación. Como tal será duradera en el tiempo. Hemos diseñado diferentes mensajes cuyo origen es la ópera Turandot. Después de éste evolucionaremos a otros que Carmen Cantabella ya ha creado y que estamos seguros que no dejarán indiferentes por la fuerza que transmiten. Serán instalados por toda la ciudad de Murcia, en lugares de gran visibilidad. Me encantaría que la gente pensara: ¿a ver cuál va a ser el próximo anuncio de Semusad?
¿No tiene miedo, como empresa de prevención de riesgos laborales, que la gente, al ver una campaña tan diferente, se despiste por la carretera y se produzca un accidente?
Pues no. Primero porque las carreteras están llenas de vallas publicitarias de alto impacto, y que yo sepa, el índice de accidentes por este motivo es muy bajo. Además, si ese miedo estuviera presente en la mente de los empresarios, la publicidad en vallas dejaría de existir.
Y para terminar, si se encontrara en la disyuntiva, ¿qué haría, se casaría o se compraría un cuadro?
El 20 de diciembre es mi décimo aniversario de boda.





















