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Y si la solución está en cada hogar

Vayas donde vayas, conversación que empieza por un tema siempre acaba terminando por lo mismo, la corrupción. Se nos llena la boca hablando sobre la corrupción y los políticos que se quedan o despilfarran dinero público, que no se lo que es más grave. Pues yo no voy a decir que tenemos los políticos que nos merecemos, pero si voy a decir que nuestra sociedad no está educada para tener mejores, así de claro y dejo para el análisis algunas cuestiones para la reflexión.

Tenemos nuestra responsabilidad hoy, para que el mañana sea distinto. Cada uno de nosotros algo puede hacer en su casa y en su entorno, educando a nuestros hijos en valores para que luego, si llegan a algún cargo público, no sean como los que no deseamos tener hoy. Parece que no, pero las pequeñas acciones del día a día imprimen carácter. Nuestros pequeños actos son importantes, digo actos porque a veces no es necesario ni hablar.

Educar con acciones, no con palabras

Y si empezamos a preocuparnos por ir a todas las reuniones de la AMPAS  de nuestros colegios, lo mismo es interesante que nuestros hijos vean que nos preocupamos por lo que pasa en su colegio, y para ellos es más importante esto que si discutir sobre si tiene educación para la ciudanía. Incluso si tenemos algo de tiempo podemos participar en actividades, esta implicación va a ser muy valorada por nuestros hijos.

Y si las Juntas vecinales fueran un lugar donde pudiéramos aportar algo en vez de criticar en la barra del bar.

Podemos empezar por no tirar papeles al suelo, no es ninguna tontería. Si un adulto tira un papel al suelo legitima a un niño para hacerlo, no te abochorne si un día un niño te lo dice, será un indicador de que esto está cambiando, estos pequeños gestos forman parte de una cultura.  Todavía me acuerdo de la imagen de la película “Un franco, 14 pesetas”, cuando una mujer mayor ve tirar a Martín (Carlos Iglesias) un papel del bocadillo al piso del tren cuando están viajando a Suiza, y ésta se levanta sin decir  ni pio, apoyada en su bastón, avanza hasta su sitio coge el papel, lo tira a la papelera y se vuelve a sentar. Sin comentarios.

Y si apagamos la televisión de vez en cuando y nuestros hijos nos ven leyendo un libro.  La lectura hace crecer a una sociedad, el hábito se educa desde pequeño y precisamente no diciendo que lean, sino dando ejemplo.

Y si un día a la semana proponemos ver la televisión en inglés. Y si hacemos deporte con ellos, y así les animamos a ser respetuosos con el contrario y a disfrutar el camino y no del fin. Y si en la comida, o en el momento que tengamos con ellos les explicamos las noticias y el por qué están pasando la cosas en España,  desarrollaremos su espíritu crítico y constructivo. Y si de vez en cuando viajamos con ellos en transporte público ¿lo han hecho alguna vez?. 

Sinceramente creo que infravaloramos a nuestros hijos, les gusta aprender, tienen curiosidades y están moldeando su personalidad. Su educación no solo está en el colegio, está en los pequeños gestos diarios.

Está claro que esto no va a hacer mejorar nuestra sociedad hoy, pero quizás mañana si. En los scouts aprendí una cosa “intenta dejar tu entorno mejor de lo que lo has encontrado”.




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