El ministro de Fomento presenta en Valencia el estudio técnico del Corredor, que estará operativo en 2020
El ministro de Fomento, José Blanco, ha presidido hoy en Valencia el acto de presentación del Estudio Técnico del Corredor Mediterráneo, proyecto clave para el desarrollo del corredor en los próximos años, que estará operativo en 2020.
El Corredor Mediterráneo discurre a lo largo de casi 1.300 kilómetros por cuatro comunidades autónomas (Cataluña, Valencia, Murcia y Andalucía) y aglutina a prácticamente la mitad de la población española y el 40% del PIB.
Durante la presentación, Blanco aseguró que tiene “plena confianza” en que la Comisión Europea incluya este corredor entre las redes transeuropeas de transporte que se presentará el día 19.
En el Corredor Mediterráneo se ubican importantes nodos y centros de actividad de transporte de mercancías. Siguiendo toda la costa, desde la frontera francesa a Algeciras, el Corredor conectará los puertos de mayor actividad de la Península Ibérica, líderes en tráficos de mercancías en el mar Mediterráneo.
Se trata, por tanto, de un eje de transporte estratégico tanto para el transporte de viajeros como para el flujo de mercancías.
Así, el objetivo del Estudio presentado hoy es concretar las actuaciones que permitan mejorar la funcionalidad de la red ferroviaria a lo largo del Corredor Mediterráneo y favorecer la captación de tráficos por el ferrocarril, al objeto de lograr un reparto más equilibrado entre modos, tanto en viajeros como en mercancías.
En materia de viajeros, este objetivo se traduce en completar con las actuaciones necesarias una infraestructura ferroviaria apta para el tráfico de alta velocidad a lo largo de todo el corredor.
Y, por lo que se refiere a las mercancías, el objetivo se centra en impulsar un corredor ferroviario competitivo de transporte de mercancías integrado en la red europea.
El estudio técnico incluye las actuaciones de mejora de la infraestructura ferroviaria, de la red básica de mercancías, de los accesos a los puertos o nodos logísticos, y de integración urbana que se están llevando a cabo o se van a realizar en los próximos años en todo el arco mediterráneo.
En total, las acciones para poner en marcha el Corredor Mediterráneo tanto para mercancías como para pasajeros supondrán una inversión de más de 51.300 millones de euros.
La línea de mercancías conectará todos los puertos y las instalaciones logísticas ferroviarias, permitirá el paso de trenes de hasta 750 metros de longitud e independizará los tráficos de mercancías de los de viajeros.
Por su parte, la línea de alta velocidad conectará todas las ciudades principales del eje y reducirá notablemente los tiempos de viaje, aumentando la calidad del servicio y el confort de los pasajeros.
El Corredor Mediterráneo discurre a lo largo de casi 1.300 kilómetros por cuatro comunidades autónomas (Cataluña, Valencia, Murcia y Andalucía) y aglutina a prácticamente la mitad de la población española y el 40% del PIB.
Durante la presentación, Blanco aseguró que tiene “plena confianza” en que la Comisión Europea incluya este corredor entre las redes transeuropeas de transporte que se presentará el día 19.
En el Corredor Mediterráneo se ubican importantes nodos y centros de actividad de transporte de mercancías. Siguiendo toda la costa, desde la frontera francesa a Algeciras, el Corredor conectará los puertos de mayor actividad de la Península Ibérica, líderes en tráficos de mercancías en el mar Mediterráneo.
Se trata, por tanto, de un eje de transporte estratégico tanto para el transporte de viajeros como para el flujo de mercancías.
Así, el objetivo del Estudio presentado hoy es concretar las actuaciones que permitan mejorar la funcionalidad de la red ferroviaria a lo largo del Corredor Mediterráneo y favorecer la captación de tráficos por el ferrocarril, al objeto de lograr un reparto más equilibrado entre modos, tanto en viajeros como en mercancías.
En materia de viajeros, este objetivo se traduce en completar con las actuaciones necesarias una infraestructura ferroviaria apta para el tráfico de alta velocidad a lo largo de todo el corredor.
Y, por lo que se refiere a las mercancías, el objetivo se centra en impulsar un corredor ferroviario competitivo de transporte de mercancías integrado en la red europea.
El estudio técnico incluye las actuaciones de mejora de la infraestructura ferroviaria, de la red básica de mercancías, de los accesos a los puertos o nodos logísticos, y de integración urbana que se están llevando a cabo o se van a realizar en los próximos años en todo el arco mediterráneo.
En total, las acciones para poner en marcha el Corredor Mediterráneo tanto para mercancías como para pasajeros supondrán una inversión de más de 51.300 millones de euros.
La línea de mercancías conectará todos los puertos y las instalaciones logísticas ferroviarias, permitirá el paso de trenes de hasta 750 metros de longitud e independizará los tráficos de mercancías de los de viajeros.
Por su parte, la línea de alta velocidad conectará todas las ciudades principales del eje y reducirá notablemente los tiempos de viaje, aumentando la calidad del servicio y el confort de los pasajeros.

