La inversora, una mujer de 71 años, perdió parte del dinero que depositó
La Audiencia Provincial de Murcia ha confirmado la sentencia dictada por un Juzgado de Primera Instancia de Totana que condenó a la aseguradora Caser a pagar 4.866 euros a una anciana a la que no advirtió del riesgo que corría de no recuperar parte de la inversión que había hecho.
La sentencia indica que la mujer, de 71 años, firmó un contrato de seguro inversión estructurada en abril de 2007, con vencimiento en mayo de 2011.
Y añade que "de la lectura de mismo resulta evidente que ella creía que, llegado el vencimiento, le devolverían la cantidad entregada, con más o menos intereses, pero nunca pensó que podría perder parte del dinero dado".
El tribunal es concluyente al decir que "no hubo una proporción entre los riesgos asumidos por las partes contratantes, ya que era la tomadora de la póliza la que asumía el riesgo de forma íntegra y exclusiva".
Dice también la sala que el contrato no garantizaba un interés concreto -fuera positivo o negativo-, pero en ningún caso podía desprenderse del mismo que la solicitante -no experta en inversiones- pudiera perder parte del capital entregado.
La sentencia indica que la mujer, de 71 años, firmó un contrato de seguro inversión estructurada en abril de 2007, con vencimiento en mayo de 2011.
Y añade que "de la lectura de mismo resulta evidente que ella creía que, llegado el vencimiento, le devolverían la cantidad entregada, con más o menos intereses, pero nunca pensó que podría perder parte del dinero dado".
El tribunal es concluyente al decir que "no hubo una proporción entre los riesgos asumidos por las partes contratantes, ya que era la tomadora de la póliza la que asumía el riesgo de forma íntegra y exclusiva".
Dice también la sala que el contrato no garantizaba un interés concreto -fuera positivo o negativo-, pero en ningún caso podía desprenderse del mismo que la solicitante -no experta en inversiones- pudiera perder parte del capital entregado.







