Las ventas al exterior fueron determinantes en ambos países para iniciar la recuperación económica
La economía alemana creció un 0,4 por ciento en el último trimestre de 2013, informó hoy la Oficina Federal de Estadística (Destatis) que corrigió al alza una primera estimación en la que había calculado un crecimiento en torno al 0,25 por ciento.
En el caso de Francia, su economía creció un 0,3% en 2013, según el Instituto Nacional de Estadística (INSEE) que también dio a conocer el dato del cuarto trimestre del pasado año, en el que el PIB francés avanzó igualmente un 0,3% gracias al consumo privado y a la inversión.
El INSEE francés aprovechó también para corregir al alza las cifras del primer y del tercer trimestre en los que, según sus nuevos cálculos, la economía francesa no retrocedió como había anunciado anteriormente, sino que se mantuvo estancada.
De acuerdo con las nuevas estadísticas, la subida del 0,3% en 2013 -tras un 0% en 2012- se descompone en un 0% entre enero y marzo, un +0,6% entre abril y junio, un 0% entre julio y septiembre y un +0,3% entre octubre y diciembre, precisó el INSEE en un comunicado.
En el cuarto trimestre, lo más significativo fue el incremento del 0,6% de la inversión, después de caídas sucesivas desde finales de 2011 (había sido del -0,3% entre julio y septiembre).
En cuanto al comercio exterior, las exportaciones se recuperaron en el cuarto trimestre (1,2% después de haber descendido un 1,6% en el precedente) mientras que las importaciones ralentizaron su progresión (0,5% tras el 0,8%).
Al final, los intercambios con el exterior contribuyeron al crecimiento del cuarto trimestre con dos décimas, después de haber restado siete décimas en los tres meses anteriores.
En el conjunto del año 2013, el consumo privado se incrementó un 0,4% mientras que la inversión retrocedió un 2,1%, lo que significó que la demanda interna contribuyó al crecimiento global de la actividad del país con dos décimas. La variación de existencias aportó una décima suplementaria, mientras que el comercio exterior restó una décima.
En Alemania, los impulsos para la aceleración del crecimiento en el último trimestre, según los estadísticos, vinieron ante todo del comercio exterior mientras que las inversiones públicas mantuvieron el nivel del trimestre anterior y el consumo privado bajó ligeramente.
Las inversiones en equipo, en cambio, tuvieron un claro repunte.
En el caso de Francia, su economía creció un 0,3% en 2013, según el Instituto Nacional de Estadística (INSEE) que también dio a conocer el dato del cuarto trimestre del pasado año, en el que el PIB francés avanzó igualmente un 0,3% gracias al consumo privado y a la inversión.
El INSEE francés aprovechó también para corregir al alza las cifras del primer y del tercer trimestre en los que, según sus nuevos cálculos, la economía francesa no retrocedió como había anunciado anteriormente, sino que se mantuvo estancada.
De acuerdo con las nuevas estadísticas, la subida del 0,3% en 2013 -tras un 0% en 2012- se descompone en un 0% entre enero y marzo, un +0,6% entre abril y junio, un 0% entre julio y septiembre y un +0,3% entre octubre y diciembre, precisó el INSEE en un comunicado.
En el cuarto trimestre, lo más significativo fue el incremento del 0,6% de la inversión, después de caídas sucesivas desde finales de 2011 (había sido del -0,3% entre julio y septiembre).
En cuanto al comercio exterior, las exportaciones se recuperaron en el cuarto trimestre (1,2% después de haber descendido un 1,6% en el precedente) mientras que las importaciones ralentizaron su progresión (0,5% tras el 0,8%).
Al final, los intercambios con el exterior contribuyeron al crecimiento del cuarto trimestre con dos décimas, después de haber restado siete décimas en los tres meses anteriores.
En el conjunto del año 2013, el consumo privado se incrementó un 0,4% mientras que la inversión retrocedió un 2,1%, lo que significó que la demanda interna contribuyó al crecimiento global de la actividad del país con dos décimas. La variación de existencias aportó una décima suplementaria, mientras que el comercio exterior restó una décima.
En Alemania, los impulsos para la aceleración del crecimiento en el último trimestre, según los estadísticos, vinieron ante todo del comercio exterior mientras que las inversiones públicas mantuvieron el nivel del trimestre anterior y el consumo privado bajó ligeramente.
Las inversiones en equipo, en cambio, tuvieron un claro repunte.





