El juez sospecha que la familia ingresó en paraísos fiscales el dinero de los pagarés comprados por unos 5.000 inversores
El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha elevado de 13 a 30 millones de euros la fianza que reclama a la familia Ruiz-Mateos para cubrir la posible responsabilidad civil por los supuestos delitos de estafa e insolvencia punible en la gestión de las empresas de Nueva Rumasa. De no hacer frente a esta fianza, el juez puede ordenar la prisión provisional del octogenario empresario, su mujer Teresa Rivero y los seis hijos varones, además de un sobrino que también se ocupaba de la gestión de las empresas.
Las acusaciones particulares que se han personado en la causa ya son 24, y representan a unos 300 inversores que compraron pagarés del holding.
El juez investiga qué fue de los 90,4 millones de euros depositados por 1.017 inversores identificados, aunque el número de inversores podría alcanzar los cinco mil. Las sospechas del magistrado y del fiscal Anticorrupción es que este dinero podría haberse desviado a paraísos fiscales.
Ruiz Mateos, que este martes declaró en la Audiencia Nacional, se encontró a su salida de los juzgados con trabajadores de Clesa y Royne que gritaron "Los hijos a la cárcel y tú a confesarte" o "Así me veo por culpa de Mateos".
Las acusaciones particulares que se han personado en la causa ya son 24, y representan a unos 300 inversores que compraron pagarés del holding.
El juez investiga qué fue de los 90,4 millones de euros depositados por 1.017 inversores identificados, aunque el número de inversores podría alcanzar los cinco mil. Las sospechas del magistrado y del fiscal Anticorrupción es que este dinero podría haberse desviado a paraísos fiscales.
Ruiz Mateos, que este martes declaró en la Audiencia Nacional, se encontró a su salida de los juzgados con trabajadores de Clesa y Royne que gritaron "Los hijos a la cárcel y tú a confesarte" o "Así me veo por culpa de Mateos".







