Artículo de Juan Antonio Muñoz, actual presidente de Fremm, y candidato a la reelección
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Quienes tenemos una empresa legalmente establecida sabemos el drama que supone abrir cada día la puerta y competir en el mercado con la oferta de negocios irregulares, es decir, con los que se mueven en la economía sumergida.
La Federación Regional de Empresarios del Metal ha venido siguiendo su rastro desde hace una década, aunque en ese tiempo no se tenían datos fidedignos de su alcance. Pese a ello, se pusieron en marcha varias acciones, como campañas de mentalización dirigidas a los consumidores y advertir y trasladar a las administraciones públicas la preocupación del sector por esta situación, especialmente en el gremio de la automoción.
A las autoridades se les hizo llegar informes contrastados sobre ciertas prácticas de venta irregular en la vía pública de mercancías y servicios ligados al sector del Metal.
Cuando comenzó la crisis, ya fue más patente que el nivel de empresas que operaban bajo la superficie legal iba en aumento.
Pero ¿cómo frenarlo? ¿Cómo reunir a todos los estamentos implicados, incluídos los propios empresarios de los sectores y gremios de la Federación?
No era fácil dar el primer paso porque todos estábamos sufriendo, en mayor o menor medida, los bandazos de la crisis. Pero si no hacíamos nada, se corría el riesgo de que quienes sí pagábamos los impuestos y la seguridad social; quieres estábamos contribuyendo a crear riqueza para la sociedad; quienes, en definitiva, estábamos dentro de los márgenes de la ley, podíamos vernos atrapados.
Era un hecho que la pérdida de competitividad estaba garantiza si no se actuaba unidos.
Por ello, la Comisión Ejecutiva de FREMM acordó el pasado mes de Julio de 2013 crear una Comisión de Lucha contra la Economía Sumergida y, de esta forma, proteger de la competencia desleal a las empresas de las 43 asociaciones y gremios que integran la Federación.
El siguiente paso solicitar la adhesión a la Inspección de Trabajo, la Dirección General de Industria, Medioambiente, los cuerpos de seguridad del Seprona de la Guardia Civil y la Policía Nacional y, a los que después se uniría la Federación de Municipios.
El objetivo era arrancarles el compromiso de intensificar las acciones en contra de la Economía Sumergida. Como así ha ocurrido. Incluso más recientemente, se ha logrado contar con el apoyo de las organizaciones de consumidores.
Los 20 ayuntamientos que ya se han sumado a esta lucha, animados por la Asamblea Regional, que también ha suscrito un acuerdo contra la Economía Sumergida, han facilitado más de 40.000 datos para evitar los casos de fraude.
En la actualidad la Federación lleva tramitadas unas 40 denuncias, la mayor parte sobre talleres clandestinos de reparación de vehículos.
Y pese a que la economía sumergida afecta a múltiples ámbitos de la actividad del metal, se ha detectado que donde más se padece, además de en los Talleres de Reparación de Vehículos, es en Vehículos de Ocasión, Frío y Calor, Puertas Automáticas, Desguaces y CARD y en instaladores de telecomunicaciones, contraincendios, electricidad y fontanería y gas, entre otros.
Actualmente, FREMM colabora con los organismos oficiales para detectar y denunciar cualquier irregularidad y, en especial, en la gestión de residuos, como en el caso de la chatarra, para que los desechos sean entregados a gestores autorizados.
Y desde aquí hago un llamamiento a todos los empresarios a colaborar con la Federación: pueden hacer una denuncia en las oficinas de manera anónima y desde aquí se hace llegar a las autoridades pertinentes esos datos para que los investiguen.
Debemos conseguir que este grave problema sea cada vez más una excepción y no una realidad cotidiana.
Y creo firmemente que debemos felicitarnos porque la unidad se ha impuesto para hacer frente a la economía irregular.


