Artículo de Miguel López Abad, candidato a la presidencia de la Federación Regional de Empresarios del Metal (Fremm)
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Vivimos una época de cambio y de relevo, también para FREMM. Es momento de abrir la puerta y dejar paso a equipos nuevos dispuestos a darle un nuevo impulso a la institución. A plantear nuevas medidas, a hacer las cosas de forma diferente, a buscar alternativas para plantear soluciones a los problemas actuales de las empresas, a innovar. Haciendo lo de siempre, no vamos a lograr resultados distintos, que es lo que necesitamos hoy los empresarios.
Por eso presento mi candidatura a la presidencia. Esos son los motivos que me llevan a solicitar el voto a compañeros y colegas en las elecciones que se celebran este jueves. Es el convencimiento de que otra forma de hacer las cosas es lo que necesitamos. Conozco bien FREMM, soy consciente de su potencialidad y debemos aprovecharla.
Las empresas del Metal estamos viviendo tiempos difíciles y necesitamos organizaciones fuertes que nos representen, que defiendan nuestros intereses y que impulsen medidas que resuelven unos problemas que sólo los que estamos día a día dirigiendo una empresa conocemos.
Tenemos que ser capaces de aprovechar la fuerza que aportan más de 1.900 asociados para negociar mejoras en los servicios y convenios comunes. Me refiero a seguros colectivos, a costes energéticos o a prevención de riesgos laborales, por poner algunos ejemplos.
Se trata de hacer un gran frente común que nos permita avanzar con fuerza y superar de la mejor manera posible las adversidades. Un frente común, y aquí está la clave, en el que todos participemos, en el que cada uno de nosotros nos sintamos protagonistas, en el que podamos defender nuestros intereses. FREMM es nuestra casa y así tenemos que percibirla.
Solo de esta forma podremos abordar retos tan importantes como la lucha contra la competencia desleal. Algo que debe ser prioritario para todos y ante lo que FREMM tiene mucho que hacer. Debemos activarla como denunciante ante actividades ilícitas, debe ser pieza fundamental para diseñar con la administración estrategias para prevenir esta lacra y debe proponer medidas efectivas que animen la contratación legal.
Nuestro papel aquí, y en todos los retos que afrontemos, debe estar siempre marcado por la independencia. No podemos jugar a ser políticos, somos empresarios. La colaboración es necesaria con otras instituciones o con la administración pero siempre teniendo claro lo que somos y para qué trabajamos. Sólo siendo independiente se puede ser realmente exigente para encarar problemas y plantear demandas.
FREMM no debe ser más que nadie pero tampoco menos. Debemos prácticar la crítica constructiva para mejorar las cosas, pensando siempre en sumar, en aportar. Y para hacerlo tenemos que estar en todas las mesas de trabajo donde se debatan los temas que nos afectan. Ahí se decide el futuro de nuestras empresas y ahí los empresarios tenemos que ser protagonistas. No podemos permitirnos otra cosa.
Tenemos capacidad para hacer mejor las cosas, construir una FREMM viva, dinámica y reivindicativa. Una FREMM hecha por empresarios y para empresarios. Con tu apoyo, este 27 de marzo empieza el futuro.


