También influyó el exceso de lluvias registradas en marzo del pasado año
El consumo de cemento en España cerró el primer trimestre del año con una caída del 2,2%, un descenso más suave que el contabilizado meses antes gracias a que las condiciones climatológicas han sido más favorables de lo habitual y a que en el periodo no se han celebrado festividades destacables.
Según señala la patronal cementera Oficemen, en 2013 la Semana Santa se celebró en el mes de marzo, lo que provocó una "parada vacacional" en las obras.
Además, a esta circunstancia se unió el factor climatológico ya que, según la Agencia Estatal de Meteorología, el mes de marzo del pasado año fue uno de los más lluviosos de la historia, superando el récord de precipitaciones en ese mismo mes, que se había producido en 1947.
Esta circunstancia, explican desde la agrupación de fabricantes de cemento de España, lastró el consumo y lo convirtió en uno de los peores meses de marzo vividos a lo largo de la historia por la industria cementera española.
No obstante, teniendo en cuenta los datos de consumo en año móvil (últimos doce meses) el consumo de cemento continúa con una caída acumulada del 12,9% hasta los 10,9 millones de toneladas, una cifra similar a la alcanzada por el sector al cierre del ejercicio 2013.
La patronal cementera prevé que este año el consumo de cemento encadene un nuevo ejercicio de caídas con un descenso estimado de entre el 7 y el 8%.
En este contexto, el director general de Oficemen, Aniceto Zaragoza, considera necesario recuperar la inversión pública dado que continúan existiendo un buen número de infraestructuras "discretas" cuyo estado se encuentra muy alejado de las buenas prácticas europeas, entre ellas los cuellos de botella en los accesos a las grandes ciudades, las conexiones ferroviarias con Europa, y las redes de saneamiento y estaciones de depuración de aguas.
Según señala la patronal cementera Oficemen, en 2013 la Semana Santa se celebró en el mes de marzo, lo que provocó una "parada vacacional" en las obras.
Además, a esta circunstancia se unió el factor climatológico ya que, según la Agencia Estatal de Meteorología, el mes de marzo del pasado año fue uno de los más lluviosos de la historia, superando el récord de precipitaciones en ese mismo mes, que se había producido en 1947.
Esta circunstancia, explican desde la agrupación de fabricantes de cemento de España, lastró el consumo y lo convirtió en uno de los peores meses de marzo vividos a lo largo de la historia por la industria cementera española.
No obstante, teniendo en cuenta los datos de consumo en año móvil (últimos doce meses) el consumo de cemento continúa con una caída acumulada del 12,9% hasta los 10,9 millones de toneladas, una cifra similar a la alcanzada por el sector al cierre del ejercicio 2013.
La patronal cementera prevé que este año el consumo de cemento encadene un nuevo ejercicio de caídas con un descenso estimado de entre el 7 y el 8%.
En este contexto, el director general de Oficemen, Aniceto Zaragoza, considera necesario recuperar la inversión pública dado que continúan existiendo un buen número de infraestructuras "discretas" cuyo estado se encuentra muy alejado de las buenas prácticas europeas, entre ellas los cuellos de botella en los accesos a las grandes ciudades, las conexiones ferroviarias con Europa, y las redes de saneamiento y estaciones de depuración de aguas.

