Báñez peca de exceso de optimismo
Nuestra economía continúa dando síntomas de recuperación, si bien los grandes problemas siguen existiendo y, por tanto la necesidad de ser prudentes: Pasará algún tiempo sin que los “ciudadanos de a pie” noten las mejoras en sus economías domésticas. Es por esto que nos parecen excesivamente optimistas las declaraciones de la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, al afirmar la recuperación "va sobre ruedas".
Es cierto que hasta Moody's, que no se caracteriza precisamente por mirarnos con benevolencia, reconoce la mejora y mantiene su clasificación de BBB+ para España y nuestro crecimiento se consolida, pero aún persisten las altísimas tasas en el paro y en el endeudamiento del País.
Según las estimaciones del Banco de España el PIB real creció en el primer trimestre del año un 0,4%, dos décimas más que el trimestre anterior, y se encadenan tres trimestres en positivo tras su salida de la recesión, siendo ya nueve los meses que anotamos valores positivos. Esta mejoría se debe principalmente al tono ligeramente expansivo de la demanda nacional, pero sobre todo al tirón de las exportaciones, que se han convertido en el motor de nuestra economía.
Las exportaciones aumentaron el 4,9% interanual, y sus precios, aproximados por los índices de valor unitario, descendieron un 0,3%, lo que sitúa el aumento de las exportaciones en el 5,2%. Por su parte, las Importaciones se incrementaron en el 6,9% interanual en términos nominales y sus precios disminuyeron un 3,3%, resultando en términos reales un crecimiento del 10,6%, séptimo aumento consecutivo.
En febrero, el 'momentum' (crecimiento durante los tres últimos meses con respecto a los tres anteriores) de las exportaciones, 2,3%, volvió a ser positivo, tras encadenar tres tasas de crecimiento negativas, y el de las importaciones, 4,1%, reanudó la senda expansiva tras la caída puntual de diciembre y la práctica estabilización de enero.
Industria. Continúa la atonía en este sector. La actividad industrial ha disminuido un 0,3% intertrimestral, desde luego inferior al 1,6% de febrero y el hundimiento del 4,7% de un año antes, pero caída al fin y al cabo.
Índice de Precios Industriales (IPRI). Experimentó en marzo una subida mensual del 0,2%, frente al retroceso del 1,5% de un año antes y una variación intermensual del -1,2%, superior en 1,7 pp a la del mes anterior e inferior en 1,1 pp a la de un año antes.
En al IPC, las previsiones de apuntan a un incremento cercano al 0,4% para este año y no son de esperar elevadas tasas de inflación.
Demanda nacional. Ha experimentado solo un crecimiento entre enero y marzo del 0,2%, merced al consumo privado y la inversión empresarial.
Paro. El paro se ha reducido un 0,3% intertrimestral, después de la caída del 1,6% que se marcó entre octubre y diciembre y del hundimiento del 4,7% de un año antes. En este aspecto es interesante señalar la variación clara de tendencia en el comportamiento de los contratos por autónomos, con una cifra de nuevos contratos que se estima en torno a los 4.000 mensuales.
Impagos. El número de efectos de comercio por compras a plazos y devueltos por impago de familias y empresas fue en febrero de 216.363, lo que supone un descenso del 21,3% en relación a igual mes de 2013, según informó el miércoles pasado el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Más empresas. En el primer trimestre de 2014 se constituyeron en España 27.441 sociedades mercantiles, lo que representa un aumento del 6,23% con respecto al mismo periodo del año anterior, según informó hace unos días el Colegio de Registradores de España.
La riqueza financiera neta de las familias (diferencia entre los ahorros y los préstamos) se situó en 1,044 billones en el último trimestre de 2013, la más alta desde antes del inicio de la crisis. Este hecho es consecuencia de una mayor propensión al ahorro, el descenso en los gastos y una escasa fluidez de crédito.
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